A punto para subir el telón

  • Estudiantes de la Escuela Superior de Arte Dramático preparan tres espectáculos de comedia y un musical

En el teatro, los alumnos de tercero de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) ensayaban ayer por la mañana uno de los tres canovaccios que se van a presentar ante el público durante las dos próximas semanas. Arriba, los de cuarto afinaban voces para comenzar por el prólogo del musical Un muerto con suerte, un espectáculo con 20 artistas y 12 músicos sobre las tablas y que supondrá una ambiciosa puesta en escena en cartel desde el 2 al 12 de febrero. Con estos montajes inicia la escuela su programación teatral. Los estudiantes, tanto de interpretación como de dirección, con la guía experta de sus profesores, suelen representar durante el curso escolar entre 15 y 20 obras. Éstas, abiertas a todo el público, se realizan en el auditorio que se estrenó con la nueva sede hace tres años y que tiene capacidad para 454 espectadores.

La comedia del arte será la que rompa el hielo. Héctor Ferrada, profesor de interpretación, es el encargado de la dirección de estas tres piezas basadas en la improvisación. "Es una especialidad que se trabaja en Málaga desde hace unos 15 años y es la única escuela andaluza en la que se imparte", explicó Ferrada, que incidió en el "entrenamiento tan completo" que supone para los actores, en este caso alumnos de tercero que se enfrentarán por primera vez "a un teatro lleno".

¿Quién se ha llevado mi queso y todo eso?, El gran banquete y La chispa de la vida se podrán ver los días 20, 21, 25, 26, 27 y 28 de enero, en el teatro de la ESAD. Ya en febrero, el día 2, se subirá el telón para el musical americano Un muerto con suerte, dirigido por Rafael Gómez, Olga Domínguez y Cristina García Pinto. "Se trata de un espectáculo optimista, divertido, entusiasta que habla de cómo aprovechar las oportunidades que te ofrece la vida", comentó Rafael Gómez.

Una orquesta formada por 12 músicos, algunos profesionales y otros estudiantes de conservatorios, se ha unido altruistamente al proyecto y acompañará a la veintena de actores que cantan, bailan e interpretan. Alumnos de otros cursos también estarán sobre el escenario como coros y figuración. En las facetas del montaje, desde iluminación a escenografía y sonido, se ha implicado prácticamente toda la escuela. "Es un reto importantísimo para ellos porque el resultado tiene que tener el rigor de una obra profesional", añadió la jefa de estudios y directora escénica del montaje Cristina García Pinto. En cuanto a la parte musical, Olga Domínguez destacó que se trata de un montaje "muy variado y divertido, de muchos contrastes, de canciones con ritmo frenético y delicadas baladas". Éste será el particular trampolín de los futuros actores para salir al mundo profesional.

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