Juan Fernández Henares presidente colegio de graduados sociales

"Hay que recuperar a los jóvenes perdidos por la crisis"

  • Hoy finalizan unas jornadas organizadas por el Colegio sobre la profesión con unos 300 participantes

Juan Fernández Henares, en su despacho. Juan Fernández Henares, en su despacho.

Juan Fernández Henares, en su despacho. / m. g.

"El graduado social es un profesional jurídico que si no existiera tendríamos que inventarlo". Así define Juan Fernández Henares, presidente del Colegio de Graduados Sociales de Málaga, el oficio de estos especialistas del Derecho del Trabajo, Seguridad Social y Procedimiento laboral, reunidos estos días en unas jornadas en Málaga. "Somos un nexo entre empresario y trabajadores y todo lo que les relaciona con las distintas administraciones. Trabajamos por la paz social: un buen asesoramiento hará que un contrato esté bien hecho, que un salario sea adecuado y que una nómina y un seguro laboral sea correctos", recalca.

-Hace unos días se cumplieron cinco años de la aprobación de la reforma laboral, aplaudida fuera de España y criticada dentro por sindicatos y oposición, ¿qué valoración hace de ella los graduados sociales?

-Fue una reforma que tiene aspectos para mejorar y otros positivos. Por ejemplo, no nos gusta el período de prueba de un año en el contrato indefinido de emprendedores, la prevalencia del convenio de empresa sobre el convenio del sector o las pérdidas futuras en los despidos por causas económicas, que pueden crear situaciones de indefensabilidad. Como aspectos positivos también podemos señalar la modificaciones en relación a las medidas internas para evitar despidos, por ejemplo, una medida de la que se han beneficiado muchos autónomos y pequeñas empresas.

-Hablando de despidos, ¿cómo ha repercutido la reforma laboral en ellos?

-Desde el colectivo, no aceptamos que se le achaque los despidos que se han producido estos años a la reforma laboral. No podemos dejar pasar por alto la situación económica tan dura desde 2007 que hemos vivido. No compartimos que la reforma laboral haya creado empleo pero tampoco que lo haya destruido.

-¿Cuáles son las consecuencias más importantes que, hasta el momento, ha dejado esa crisis?

-La crisis ha llevado a muchas empresas a tener que adoptar medidas y es cierto que algunas han intentado utilizar la reforma laboral de una manera incorrecta, lo que ha dado lugar a despidos nulos o improcedentes. Los juzgados han sido contundentes, cuando los jueces de lo social han visto irregularidades, las empresas han tenido que responder a las condenas.

-¿Y sobre la situación de los jóvenes, uno de los sectores más afectados?

-Es preocupante. Hay un gran número de jóvenes que dejaron sus estudios en época de bonanza para ganar sueldos estrepitosos en oficios sin cualificación y, ahora, están sin formación y sin desempleo y muchos con préstamos avalados. Esto ha provocado situaciones muy graves. Hay que recuperarlos y para ello el contrato de formación es una herramienta que, utilizándola de forma legal, es beneficiosa para los jóvenes y los empresarios.

-En 2017 se ha estrenado un nuevo salario mínimo, ¿le parece suficiente?

-Es cierto que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España está muy por debajo de las referencias europeas y, a medida que la situación económica del país mejore, éste debe subir. También es cierto que este dato lleva a la confusión: parece que la gran mayoría de los trabajadores en nuestro país está sujeto al SMI y no es así, están sujetos a convenios colectivos de empresa, de sector o nacionales, que establecen unos salarios mayores al SMI.

-También se estrenó a principios de año el nuevo permiso de paternidad, que pasó de las dos a las cuatro semanas.

-Entiendo que es una medida necesaria. Hay que intentar igualar la situación de hombre y mujer, implica más al género masculino en el cuidado de los hijos. Estamos muy lejos de la realidad europea en este aspecto también. Las mujeres, por desgracia, se han visto obligadas a dejar su trabajo por dar a luz y criar a sus hijos y eso genera unas pensiones menores. Por esto es importante destacar el complemento de maternidad que, a partir de 2015, mejora sus prestaciones a la seguridad social.

-Se refiere, de otro modo, a la conciliación. ¿Hay avances en este sentido?

-Sigue siendo muy difícil, hay avances pero lentos. Las empresas aún ponen dificultades a la contratación de la mujer por el miedo a que decida casarse, tener hijos, etc. Desde el colectivo apoyamos el avance y asesoramos a las empresas para que vean que es un derecho de la mujer trabajadora y hay que concederlo. Seguimos encontrándonos casos, en busca de la concreción horaria, sobre la que algunas empresas ponen reticencias, y sobre despidos por causas objetivas o modificaciones de trabajo que resultan estar motivados por peticiones de reducción de jornada o por embarazos.

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