El regreso de 'El Trinidad'

  • Con importantes desperfectos en su casco, el barco afronta en estos momentos un futuro incierto después de su fallido intento de poner rumbo hacia Alicante

Tras el fallido intento de poner rumbo a Alicante, el Santisima Trinidad vuelve a estar atracado en el muelle número dos. Aunque realmente nunca se marchó. Solo unos días después que se alejara unos cientos de metros de la bocana del puerto tras su fallido intento de viajar remolcado a Alicante, otra vez se encuentra amarrado de forma indefinida en el puerto de Málaga. Esta idealización del más famoso navío de guerra de la flota española del siglo XVIII, tras tener que quedar atracado de urgencia en el transversal del muelle número nueve (terminal de contenedores) después de suspenderse su remolque, regresó el pasado viernes por la mañana al muelle dos, el mismo que lo veía partir hace escasamente dos semanas. Maniobrando con los remolcadores Vehinte y Vehinticuatro (a proa y popa respectivamente), el Santisima Trinidad, en algo más de una hora, era reubicado en el muelle del Marqués de Guadiaro. Con importantes desperfectos en su casco, los propios de un artefacto nada marinero que se daña al apoyarse sobre una defensa de muelle o al ser rozado por un cabo de remolque, el Santisima Trinidad afronta ahora un futuro incierto. Tras una serie de reparaciones que se iniciaban en la jornada de ayer, y que muy probablemente se prolonguen durante algún tiempo, los propietarios de El Trinidad deberán valorar ahora la viabilidad de esta réplica en el puerto de Málaga.

Con la ubicación en el muelle número dos de la terminal para pequeños buques de crucero, y con la futura apertura de la zona de ocio en el muelle uno, el Santísima Trinidad parece no tener demasiada cabida en los muelles que conforman la dársena de Guadiaro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios