Recuperación urbanística Estado de abandono de algunos puntos del casco antiguo

Donde reina el olvido

  • La calle Tomás de Cózar es una de las más degradadas del centro urbano, a pesar de estar a unos metros del Museo Picasso · El Ayuntamiento estudia impulsar un proyecto integral para recuperar este espacio

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El olor a orina, a excrementos, a vacío, a olvido… Es el primer y nauseabundo esbozo del encuentro con la calle Tomás de Cózar, recuerdo vivo de lo que en su origen fue el verdadero barrio de la judería de Málaga y testigo del lento avance de parte del centro histórico de la capital de la Costa del Sol. Este espacio, situado en el corazón mismo de la urbe, es un vivo retrato de la doble realidad con la que se topa el ciudadano que camina por esta parte de la urbe, en la que los hechos ofrecen una doble fotografía. De un lado, la de una calle Larios plena y luminosa, joya urbana y arquitectónica de la ciudad, y de otra, la que dibuja con sombrío trazo la estampa de la cara menos apreciada y respetada del barrio, el otro centro.

Tomás de Cózar es sólo uno de los ejemplos que ilustran la crónica negra del centro histórico y lo hace apenas a decenas de metros del Museo Picasso y a cientos de pasos del punto mismo en el que nació el genial pintor malagueño, a pie de la Plaza de la Merced. Esta vía alberga en su estrecho y vetusto trazado algo más de veinte fincas, la inmensa mayoría de ellas en un estado de absoluto abandono.

Suenan ecos de renovación, de impulso y mejora. Aunque esos sonidos vienen oyéndose en las esquinas de esta calle desde hace años, sin resultado alguno. Sin embargo, los pasos de algunos propietarios permiten atisbar cierta luz en el futuro de este espacio. Al menos tres intervenciones parecen haber salido del baúl de las intenciones para tomar forma. Y lo hacen en la imagen de unos baños árabes, que se sumarán a los ya instalados en la zona, promovido por la empresa sevillana Aire. Asimismo, en esta vía se promueve otro edificio, con capacidad para once apartamentos, y un proyecto innovador que daría cabida a una bodega-museo del vino y pequeños pisos, en una parcela con doble fachada hacia Tomás de Cózar y calle Beatas.

Aire nuevo para una calle en la que todo parece estancado y la fotografía se asemeja a la de treinta años atrás. La situación no pasa desapercibida para el Ayuntamiento de la ciudad. El concejal responsable del Instituto Municipal de la Vivienda, Diego Maldonado, admitió que la posición municipal es la de esperar que la iniciativa privada intervenga, aunque advirtió que si eso no ocurre la Administración local impulsará, "donde haga falta", las acciones a través del registro de solares del centro. Que no es otra cosa que expropiar el suelo a aquellos dueños que incumplen sus obligaciones de mantenimiento de las construcciones.

Las líneas expuestas por el edil del PP son mantenidas por el director de la Oficina de Rehabilitación del Centro, José María Gómez Aracil, quien no obstante, subraya la necesidad de que el Consistorio entre de lleno en el futuro de esta calle. "Es verdad que hay expectativas de acción por parte de los privados, pero hay que tener en cuenta que cualquier trabajo en esa vía tiene gran complejidad por sus escasas dimensiones", comentó. A su juicio, el camino a seguir es halla la fórmula jurídica necesaria para que sea el Ayuntamiento "el que gestione una actuación global en Tomás de Cózar, aunando los intereses de los privados". "El equipo de gobierno quiere que esa calle se recupere y lo haga lo antes posible", añadió.

Entre los mecanismos que baraja Gómez Aracil está el sistema de cooperación, por el que los dueños de las parcelas se ponen de acuerdo para intervenir, o el registro de solares para aquellos que rechacen la iniciativa. "Debemos encontrar el modo de allanar las dificultades y que sea el Ayuntamiento el que gestione la intervención. Lo voy a reclamar desde la oficina", comentó. El director de la Oficina de Rehabilitación del Centro aseguró que se trata de una vía "con un gran potencial". "Hay que pensar en la gente que salga del Museo Picasso y vea un cartel señalando directamente hacia una calle en la que predominan fachadas del siglo XVIII, lo que supone un enorme atractivo. Con una buena oferta comercial sería un éxito absoluto".

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