El edil socialista Granados da por zanjada la crisis del grupo e insta "a ponerse a trabajar"

  • El concejal dice que ahora toca atender las necesidades de los ciudadanos y cumplir el programa

La reunión de más de cuatro horas donde los concejales socialistas de Málaga eligieron a su portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento, además de larga, fue "tensa", pero también "con contenido y razonamiento" y "necesaria y útil" para afrontar la nueva etapa, tras la marcha de Marisa Bustinduy. Es la reflexión que hace el edil del PSOE Rafael Granados, uno de los tres concejales que se opusieron al nombramiento de Enrique Salvo, que sustituye a Bustinduy al frente del grupo municipal. Granados da el tema por zanjado y cree que lo que toca ahora es "trabajar" para la ciudadanía, "codo a codo", según las directrices marcadas por el programa electoral.

"Hay que darlo todo para no defraudar y atender todas las necesidades y demandas que plantean los ciudadanos y desde los distritos", añadió el concejal socialista, que aseguró no tener dudas de que "todos los concejales trabajarán para ello".

Él se opuso al nombramiento de Salvo, que tuvo ocho votos a favor, junto a los ediles Mari Carmen Sánchez y Luis Navajas. A la reunión faltó la edil Begoña Medina, que estaba de viaje. Fundamentalmente, los reproches giraron alrededor a las formas del hasta ahora viceportavoz en la toma de decisiones, que consideran muy individualistas. Uno de los compromisos adoptados en el marco de la reunión fue redirigir el grupo en este sentido, es decir, más trabajo en equipo.

"Tenemos que mejorar, trabajar y atender las demandas de los ciudadanos, y nuestro objetivo debe ser el de ganar la Alcaldía en las próximas elecciones porque el PSOE es un equipo de gobierno", concluyó Granados.

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