Bajo las sombras de Vitelcom

  • Empleados de la extinta empresa de teléfonos móviles de Málaga siguen a la espera de hallar un empleo que deberían haber tenido en diciembre del año pasado

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Parte de los 176 trabajadores de la extinta empresa de teléfonos móviles Vitelcom todavía están en la calle, a pesar de que deberían tener empleo desde diciembre del año pasado. Así al menos se acordó en el protocolo que cerraron con la Junta de Andalucía para devolverlos a la vida laboral.

La crisis económica ha sido en gran parte culpable de que nada haya salido conforme el verano pasado. "Esta excusa no es suficiente para justificar los retrasos, porque ya entonces se veía claro lo que estaba pasando con la economía", apunta una de las personas afectadas que junto a otros trabajadores en sus circunstancias se ha dirigido a la Junta de Andalucía y al Defensor del Pueblo Andaluz para pedir que se cumpla el acuerdo.

Trabajadores y Administración sellaron un protocolo que garantizaba un puesto de trabajo indefinido y con el salario del convenio del metal. Los empleados debían superar un periodo de formación para poner al día sus conocimientos como expertos en soportes y sistemas informáticos, empleados de oficinas, administrativos polivalentes para pymes y dirección de empresas de base tecnológica. En conjunto, el plan formativo le costó a la Junta de Andalucía 868.000 euros. En contrapartida, todos los que superaran estos cursos tenían garantizado un puesto de trabajo. Al protocolo se apuntaron 176 trabajadores.

Para gestionar la recolocación de los empleados de Vitelcom, la Junta de Andalucía promovió la creación de Servivation. Esta sociedad fue constituida por Sadiel, Novasoft, Isofotón y AT4 Wireless, que aportaron 600.000 euros, mientras que la Consejería de Innovación, a través del fondo de capital riesgo Invercaria, puso en sus manos 1,2 millones de euros.

La Consejería de Empleo reconoció el pasado 2 de marzo que Servivation apenas había conseguido colocar a 69 trabajadores. Esta semana, el secretario del sindicato del metal de Comisiones Obreras, José Guerra, elevaba la cifra de activos hasta el 80% de la plantilla que se acogió al protocolo. No obstante, Guerra reconoce que las cosas no han salido como se esperaba, de modo que en este momento hay un grupo de empleados sin trabajo que todavía percibe prestaciones y otros 16 que ni tienen empleo ni cobertura del seguro de desempleo.

A un grupo se les ofreció un puesto a media jornada, a pesar de que el acuerdo comprendía respetar las condiciones que tenían en Vitelcom y parte de los colocados en Anovo y Ono han tenido problemas y han rechazado el empleo, según el dirigente sindical. Fuentes de la plantilla han precisado que algunos afectados "después de trabajar un mes, les dijeron que sólo serían dos contratados. En otros casos, Servivation ha efectuado contrataciones pero no daba una ocupación, por lo que después ha rescindidido el contrato por no superar el periodo de prueba". Finalmente, otra parte de los afectados han rechazado otra oferta que contemplaba tres meses de trabajo en Castilla-La Mancha.

El delegado de la Consejería de Empleo en Málaga, Juan Carlos Lomeña, reconoció ayer que entre los afectados existen "quejas comprensibles por la ansiedad que produce el verse apurando el desempleo". No obstante, recuerda que a una treintena de ellos "se les puso el contador a cero en diciembre". Esto quiere decir, que hasta ese momento no les computa el periodo de prestaciones por desempleo recibidas.

Mientras, algunas de las empresas que presumiblemente estaban en condiciones de absorber parte de esta mano de obra han visto cómo la crisis se les ha echado encima. Este es el caso de Isofotón que en enero presentó un ERE para despedir a 715 empleados, el 95% de la plantilla, durante 90 días.

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