Al mal tiempo, comidas caseras a buen precio

  • El bar Atabal dispone de económicos menús y una amplia oferta de tapas variadas · Destacan su lomo en manteca artesanal y su chocolate con churros

El bar Atabal está situado en la zona que le da nombre al restaurante, justo frente a la gasolinera. Hilala Gunien es autónoma y dueña de este bar desde que abriera sus puertas hace ya tres años. Reconoce que la crisis le ha alcanzado de pleno, pues desde que se aventuró en el mundo empresarial ha tenido que atravesar muchas dificultades, y aún lo hace. El esfuerzo por sacar el negocio adelante es excepcional. Cada día abre a las 6:30 de la mañana, e incluso antes, para dar el desayuno a los currantes "o a los que quedan" bromea esta empresaria. Está abierto hasta las 23:00 de la noche aproximadamente y no cierra ningún día de la semana, solo sábados y domingos por la tarde. Antes eran cinco personas las que trabajaban en el establecimiento, incluso llegaron a ser seis. Hoy solo quedan tres: una cocinera, una camarera y la propietaria. Eso sí, "ya que estamos trabajando, siempre con alegría" explica Hilala, quien asegura que el buen humor es algo que no falta nunca en el bar Atabal.

En los alrededores, hay muchos establecimientos de restauración que se han visto obligados a cerrar, pero el bar Atabal se ha mantenido principalmente gracias a los desayunos, aunque también la venta de éstos ha descendido. Lo que bajo ningún concepto desciende es la calidad. Toda la comida que ofrecen es casera y no utilizan precocinados.

Lo mejor de la casa es el lomo en manteca, especialidad de la cocinera. También el chocolate con churros hechos por Hilala, quien se ha convertido en una autética maestra en su elaboración: "Animo a la gente a que venga a probarlos".

A mediodía, además de la carta, tienen menú del día por 7,50 euros, el cual incluye un primero, un segundo, pan, postre o café y bebida. La comida que ofrecen es casera y en invierno nunca faltan los platos de cuchara como entrante: hay puchero, callos, sopa de picadillo y fideos, y también otros platos como ensaladilla rusa, ensalada mixta y ensaladilla de pimientos asados. Los viernes además tienen paella. De segundo hay magro con tomate, albóndigas en salsa de almendras, filetes de pollo o cerdo a la plancha, chuletas, costillas, variedad de pescaíto... En total unos cinco primeros y siete segundos entre los que elegir. Como broche final a un buen almuerzo, se puede optar por postres caseros como natillas, arroz con leche, flan y fruta del tiempo, o un café.

Asimismo, el bar Atabal cuenta con una amplia y soleada terraza (acondicionada también para el invierno) que es perfecta para hacer una parada y así degustar su variedad de tapas junto a una cerveza bien fresquita con precios muy económicos. En verano también ofrecen por las noches camperos y hamburguesas, platos muy demandados sobre todo por los más jóvenes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios