Málaga

Un toldo con sello malagueño para reducir el ruido de las terrazas

  • Consigue una disminución de hasta 16,20 decibelios

  • El primer establecimiento en probarlo es el Grand Café Centro

Inés Aragüez junto al concejal de Medio Ambiente, el director general del área y uno de los propietarios del Grand Café. Inés Aragüez junto al concejal de Medio Ambiente, el director general del área y uno de los propietarios del Grand Café.

Inés Aragüez junto al concejal de Medio Ambiente, el director general del área y uno de los propietarios del Grand Café. / I.M.R.

Inés Aragüez es malagueña, ingeniera y la artífice de un nuevo sistema de apantallamiento que pretende poner luz al problema que tiene Málaga con las terrazas y el ruido. La terraza del Grand Café Centro se desplegó ayer en dos ocasiones para mostrar las características de su nueva instalación: un toldo fonoabsorbente que, según los ensayos acústicos a los que se ha puesto a prueba, es capaz de disminuir hasta 16,2 decibelios el impacto acústico de la actividad diaria de una terraza.

La idea, desarrollada por la empresa I+DB Acoustic, surgió tras la experiencia laboral de Inés en el área de sección de control de ruido del Ayuntamiento de Málaga. "Vi la necesidad de un sistema que compatibilizara las terrazas, que es algo que está muy arraigado a nuestra cultura, con el cumplimiento de la normativa municipal y el respeto a los vecinos", cuenta.

Con esta premisa, esta ingeniera se propuso crear un sistema de pantallas interpuestas entre el foco del ruido (la terraza) y los puntos sensible a proteger (en este caso, las viviendas colindantes). El resultado es un toldo fonoabsorvente compuesto por dos láminas de chapa de acero -la primera de ellas , la interior, perforada y la segunda compuesta por un material absorbente - y unos cierres laterales que pueden desplegarse o no según la situación. La coexistencia de las dos láminas consigue un doble efecto: el apantallamiento, que consigue amortiguar el ruido y evita que éste suba, y la absorción de fracciones de ruido.

Las pruebas de evaluación realizadas a tres niveles -medición del nivel de ruido en las ventanas superiores sin el toldo, con él pero sin los cierres laterales y con estos inclusive- con una fuente sonora similar han puesto de manifiesto que el sistema es capaz de reducir en hasta 16,20 decibelios el impacto acústico de este tipo de establecimiento.

Según su diseñadora, la mayor dificultad de este tipo de estructura es que sea efectiva y a la vez plegable, una característica en la que la empresa malagueña está centrando sus estudios para poder perfeccionar el sistema y, de esta forma,facilitar su incorporación a ubicaciones más críticas de la capital.

El sistema no guarda ninguna incompatibilidad con la ordenanza de regulación municipal pues está considerado como un toldo normal y los trámites para su instalación son los habituales de cualquier terraza. La inversión de la implantación en la terraza del Grand Café Centro, netamente privada, asciende a unos 80.000 euros, según precisó uno de los propietarios del establecimiento.

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