Beatificación de fray Leopoldo de alpandeire Faltan dos días

Entre la tradición y la cuenta atrás

  • Cientos de devotos visitan la cripta del fraile malagueño, en un rito que se repite todos los días 9 de cada mes mientras se ultiman los preparativos para el acto del domingo en el que se esperan 300.000 personas

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En momentos con más medios de comunicación y fuerzas de seguridad que fieles y devotos, la cripta de Fray Leopoldo comenzó a recibir ayer la visita de cientos de personas que quisieron acercarse a ver y rezar ante la tumba antes de la beatificación del capuchino malagueño este domingo en Armilla.

Desde primera hora de la mañana, cuando se produjeron las colas más largas, la cripta permaneció abierta. Ante la previsión de visitas, un dispositivo especial hizo que la Policía Local cortara durante todo el día la calle Divina Pastora y que Protección Civil desplazara hasta el lugar un vehículo para atender posibles incidencias y dar avituallamiento (llevaban cientos de bolsas de agua) a los visitantes si se generaban largas esperas en estos días de calor.

Con más o menos gente la intención siempre es la misma: visitar la tumba de Fray Leopoldo los días 9 de cada mes. "Vengo porque es día 9 y siempre lo hacemos. Siempre lo llevo en el monedero y lo tengo en la mesita de noche", explicó Nieves Gutiérrez. Frente a los habituales y más constantes en sus visitas, siempre hay gente que acude por primera vez. Ese fue ayer el caso de Ana Isabel Salinas y Bernardo Terribas, que acudieron con su hija de tan solo siete días a ver la cripta. "Es la primera vez que venimos y lo hacemos con la peque", dijo Terribas.

Nuevos también en la experiencia, que les resultó muy grata, fueron Félix Baltasar y Pilar Fernández, un matrimonio de Madrid que por recomendación de unos amigos visitaron la cripta. "Lo conocíamos por amigos y la verdad es que nos ha gustado venir y nos ha sorprendido ver la fe que se le tiene", argumentó Baltasar. Así, entre visitas a la Alambra y a la Catedral, también incluyeron a Fray Leopoldo en su ruta.

Como siempre, la tienda de los capuchinos y el puesto en la calle no pararon de vender. Francisco Ramos es el dueño de la tienda ambulante de Fray Leopoldo. "Llevo desde que tenía 16 años, que venía con mi padre a vender y ya tengo 44. Ahora que mi padre no está lo llevo yo y aquí estamos los sábados, domingos, festivos y todos los días 9", comentó Ramos, que recuerda la evolución en los souvenirs. "Antes había sólo estampas y unos cuadros y ahora hay de todo. Estampas, llaveros, rosarios, pastilleros, pulseras... Lo más caro son los rosarios, que cuestan diez euros, y lo más barato las estampas, que valen 30 céntimos", explicó.

Pero ayer no había sólo devotos para visitar la cripta como un día normal. El ambiente de la beatificación se notaba. La decoración de la fachada, la venta de productos especiales del acto y la venta de entradas daban el punto distinto a la jornada.

Con los productos oficiales de Fray Leopoldo estuvo Fani Garrido. "Aquí tenemos los productos oficiales de la beatificación. Camisetas por cinco euros, tazas por tres y el resto: abanicos, llaveros, bolígrafos, gorras, libretas y pañuelos, por un euro". La tienda, instalada junto a la fuente de los jardines del Triunfo, estará abierta hasta el sábado por la tarde.

Al lado, se ha tenido que habilitar otra oficina de información y de venta de entradas ante la saturación de la ventanilla abierta junto a la residencia de Fray Leopoldo. Su responsable, Anabel Vílchez, aseguró que no paran de vender desde finales de junio aunque las últimas semanas han sido las más intensas. La entrada da derecho a silla, un seguro obligatorio y la alforja del peregrino si se pagan los 20 euros.

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