La larga tramitación urbanística siembra de dudas la inversión del hotel del Puerto

  • La Autoridad Portuaria pide colaboración al alcalde para acelerar los plazos tanto con Fomento como el propio Ayuntamiento

El proyecto de construcción de un hotel de 145 metros de altura en los terrenos situados junto al Dique de Levante se topa con un escollo de envergadura: la burocracia y la necesidad de responder a numerosos trámites administrativos. La entrada en escena de un grupo de inversores de origen catarí dispuesto a invertir del orden de 100 millones de euros (unos 130-140 millones incluyendo todo el equipamiento) en la ejecución de un edificio de 35 plantas, con capacidad para unas 350 suites, parecía allanar el camino de una de las grandes apuestas urbanísticas de la capital de la Costa del Sol y del puerto de la ciudad. Sin embargo, el deseo de los promotores privados, a los que podrían sumarse otros en los próximos meses, y de las dos instituciones implicadas en la iniciativa, la Autoridad Portuaria y el Consistorio, queda ahora atenazado por la doble tramitación urbanística a la que, con carácter previo, se ha de dar respuesta.

La trascendencia es aún mayor si se tiene en cuenta que , como apuntan expertos en inversiones de esta naturaleza, este tipo de grupos suelen ser especialmente sensibles ante procedimientos ralentizados en el tiempo. "Una tramitación de este tipo puede durar de unos seis o siete meses; pero todo lo que sea un año o más suele ser rechazada por este tipo de inversores, que no pueden tener parados el dinero tanto tiempo", exponen estas fuentes.

Esta incertidumbre es bien conocida en el seno de la Autoridad Portuaria, cuyos responsables buscan aliados para acelerar en lo posible los pasos administrativos que obligatoriamente ha de dar el proyecto. En este escenario, según pudo saber este periódico de varias fuentes, el presidente del Puerto, Paulino Plata, ha solicitado la colaboración del alcalde, Francisco de la Torre, para que medie ante organismos como el Ministerio de Fomento con el fin de acortar los plazos.

El papel del regidor del PP, que, según las fuentes ha asumido la petición recibida, dado el valor simbólico del proyecto hotelero, puede ser clave en la aprobación final de la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP), instrumento estratégico para poder sentar las bases urbanísticas del nuevo establecimiento. El documento fue aprobado por el Consejo de Administración del Puerto a finales de diciembre del año pasado, estando aún pendiente de recibir alegaciones de varios organismos públicos, caso de la Dirección General de Costas.

La preocupación existente en el Puerto radica en que este trámite se alargue más de la cuenta, afectando a su vez al otro paso urbanístico que ha de materializarse para abrir las puertas de par en par a la inversión hotelera: la modificación del Plan Especial del Puerto, con el fin de autorizar este uso en el citado terreno. Porque, de acuerdo con las fuentes consultadas, la Autoridad Portuaria, una vez tenga en sus manos todas las alegaciones a la DEUP, tendrá que responder a las mismas y adecuar, en caso de necesidad, la citada delimitación de usos. Sólo cuando este punto esté solventado y clarificado, el documento será remitido al Ministerio de Fomento para su aprobación por orden ministerial.

La piedra añadida a este ya de sí agitado procedimiento es que la decisión por parte de la Administración General del Estado parece que va estar irremediablemente condicionada por el escenario electoral que se abrirá antes de final de año. Puede incluso darse la posibilidad, y es lo que podrá afectar de manera sensible a la iniciativa privada, que la DEUP no sea informada ni aprobada antes de la convocatoria formal de los comicios, lo que obligaría a esperar a la configuración de un nuevo Ejecutivo y de sus organismos. Y eso es lo mismo que hablar de varios meses más.

El laberinto en el que se encuentra asentado el proyecto hotelero se complica más aún ante la necesidad, a su vez, de modificar el Plan Especial del Puerto, trámite que corresponde a la Gerencia de Urbanismo. En la reciente conversación de Plata con De la Torre, según las fuentes consultadas por este periódico, el primero vino a reclamarle al regidor el análisis de algún medio que permita reducir los plazos. En el seno de la Gerencia de Urbanismo se apunta que una manera de ganar tiempo al calendario es que la modificación se desarrolle en paralelo a la aprobación de la DEUP, condicionando su visto bueno definitivo a que la delimitación de usos portuarios tenga luz verde por parte de Fomento. Ello obviaría la duplicidad de plazos.

Sin embargo, no parece tan clara esta hoja de ruta. Otras fuentes consultadas señalaron que esa fórmula, que llegó a manejarse meses atrás por los organismos públicos, debería ser objeto de pronunciamientos previos por parte de la Abogacía del Estado y de los servicios jurídicos de Urbanismo para conocer si es procedente o no. Al tiempo, incidieron en que lo primero que tiene que ocurrir es que la pastilla de suelo elegida para el uso hotelero pase a tener consideración de urbanizable dentro del escenario portuario.

Así al menos queda reflejado en la propia Ley de Puertos, que en su artículo 56, relativa a la articulación urbanística en este tipo de recintos, incide en que la Autoridad Portuaria deberá contar antes de formular el citado plan especial con la delimitación de la zona de servicio del puerto mediante la aprobación de la Delimitación de los Espacios y Usos Portuarios (DEUP), "no pudiendo extenderse las determinaciones de aquel plan más allá de la zona de servicio así delimitada".

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