La venta de tabaco cae a la mitad en diez años por el contrabando

  • El sector reclama a las administraciones que mantengan la presión sobre las mafias. La mitad de los cigarrillos que se consumen en la provincia proceden del comercio ilegal.

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De casi 202 millones de cajetillas de tabaco a unos 74 millones. La caída de ventas en la última década en la provincia es "escandalosa" debido fundamentalmente al contrabando. Así opina el presidente de la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España y de Málaga, Mario Espejo. Y aporta otro dato: casi la mitad del tabaco que se consume en la provincia -el 48,3%, según los datos del primer semestre del año pasado- procede del comercio ilegal.

Las cifras de la organización recogen 201.847.740 cajetillas vendidas en 2005 y 73.704.219, en 2014.  Pese al balance negativo de la década, los estanqueros ven un respiro. Desde 2005, las cifras de venta de tabaco fueron cada año en retroceso. Sin embargo, en 2014 repuntaron a 73.704.219 frente a las 72.673.403 de 2013.

"Al menos se ha parado la caída de ventas", dice Espejo, quien reclama que las fuerzas de seguridad mantengan la "presión" sobre el contrabando. Los estanqueros reconocen que además del comercio ilegal, en la merma de ventas han influido la legislación antitabaco y la crisis. Pero Espejo precisa que el impacto de la normativa que desde enero de 2011 prohíbe fumar en todos los establecimientos públicos, incluida la hostelería, se produjo por aquel año, cuando las ventas bajaron en torno a un 10%. "El grueso del descenso es consecuencia del contrabando", insiste.   

En la provincia, la comercialización de este tabaco procedente fundamentalmente de Gibraltar se hace a través de kioscos, según Espejo, quien agradece la labor de las fuerzas de seguridad en la lucha contra esta actividad ilícita.  Espejo admite que la crisis ha propiciado que se vendan más cigarrillos procedentes del comercio ilegal. "Al comprar tabaco de contrabando, el consumidor se ahorra un euro y algo. Pero con ese acto aparentemente inocente, se alimentan mafias poderosas y nocivas que también se dedican a la droga, al comercio de armas y al terrorismo", sostiene el presidente de los estanqueros.

La caída de la venta legal de tabaco fue general en todo el país y sólo hubo dos provincias en las que creció el negocio, Jaén y Málga. En el resto de España todos los indicadores fueron negativos.

El sector relaciona directamente este descenso del negocio al incremento del contrabando de tabaco, que en Andalucía supera ya el 40% cuando en España el porcentaje de tabaco clandestino que se consume es de aproximadamente el 11%. El contrabando de tabaco ha ido en aumento de la mano de la crisis económica y el incremento ha sido continuo en los últimos años. La subida de precios del producto legal, la facilidad para acceder al ilegal y el descenso del poder adquisitivo de las familias derivado de la crisis son algunos de los factores que indican el repunte del contrabando en España.

Por ello, el sector considera Andalucía un caso aparte en el contrabando del tabaco en relación con el resto de España. No en vano la media de contrabando en la comunidad alcanza el 40,1%, mientras que en todo el territorio nacional está estabilizado en torno al 11%. Aún así, las últimas estadísticas apuntan un incremento en comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha o Castilla y León, prueba de que las mafias del tabaco están ganando terreno y expandiéndose por la península. Salamanca fue, por ejemplo, la segunda provincia de España en la que más bajó la venta legal después de Sevilla, con una caída del 4,86%.

La influencia del aumento de la carga fiscal es clara si se miran los balances de años atrás. En Andalucía, por ejemplo, en el año 2009, sólo había un porcentaje del 3,6% de contrabando. En 2010 subió al 11,1%. En 2011, tras las dos subidas de los impuestos -y, por tanto, de precio- de los años anteriores, creció al 29%. En 2012 alcanzó el 38%. En los últimos dos años el incremento sigue pero es mucho más moderado, pasando en 2013 al 39% y en 2014 al 40%. Mucho más no puede crecer, dado que supone ya casi la mitad del comercio total del tabaco, de ahí que las redes de distribución busquen ahora abrir nuevas rutas y puntos de venta en otras comunidades porque ya dominan el negocio ilícito en el sur de España.

La indignación de los estanqueros es máxima. Piden que haya un gran acuerdo entre los ministerios de Sanidad e Interior con las Fuerzas de Seguridad del Estado para perseguir esta actividad ilícita. Solicitan también la implicación del Ministerio de Exteriores para que frenen las prácticas de algunas de las grandes compañías multinacionales, a las que responsabilizan del incremento del contrabando para generar una demanda clandestina de sus productos. Fuentes del sector recordaron que España deja de ingresar más de mil millones de euros al año por culpa del contrabando de tabaco, de ahí que la falta de coordinación de las autoridades en la lucha contra este fenómeno lleve al sector a sospechar de la corrupción encubierta que puede haber tras ello.

Las mismas fuentes consideran que ya no valen de nada las campañas de concienciación impulsadas por la Mesa del Tabaco y es necesario que este organismo pase a la acción, puesto que todo el peso de este fraude recae sobre los estanqueros. Los vendedores han solicitado también la creación de una marca barata, que permita vender en los estancos tabaco a precios que puedan competir con los de los contrabandistas, así como poder publicitar estas marcas en sus escaparates.

Igualmente, piden un mayor control sobre los puertos de Algeciras, Valencia y Canarias, por donde entra la mayor parte de tabaco ilegal que se consume en España. Cierto es que Gibraltar -con una fiscalidad del 1% mientras que en España el tabaco paga un 80% de impuestos- supone una entrada de tabaco irregular en el país, pero el sector cree que les perjudican más aún la llegada de grandes contenedores cargados de tabaco ilegal a través de estos tres grandes puertos.

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