Las ventajas e inconvenientes de ir al Silicon Valley

  • Una empresa malagueña, Yerbabuena Software, ya está desarrollando un producto en el parque tecnológico más importante del mundo y otras compañías locales estudian implantarse allí en los próximos meses

El Silicon Valley es el paraíso terrenal para una empresa tecnológica. Es el lugar donde han germinado numerosas ideas que han cambiado el mundo. Basta con recordar algunas de las firmas que se albergan en esa zona de California -Apple, Google, Facebook, Intel, HP, Twitter o eBay- para avalar esa importancia. Trabajan unas 400.000 personas de todas las nacionalidades y el salario medio supera los 140.000 dólares. Asentarse allí es también el sueño de algunas compañías malagueñas, pero no es fácil. Hay numerosas ventajas, aunque también importantes inconvenientes a sortear como la inversión a realizar, la necesidad de contactos o tener un buen proyecto para abrirse camino. Yerbabuena Software ha sido la primera compañía malagueña en instalarse en el valle del silicio. Ocupa una oficina en una incubadora llamada USMAC desde octubre de 2010 y, por ahora, la experiencia está siendo gratificante. "Es la cuna de todas las grandes empresas tecnológicas y hay que estar allí para ser competitivos. Aprender qué hacen y cómo crecen", explica José Luis de la Rosa, director general de Yerbabuena.

Este empresario y tecnólogo subraya que en EEUU "es más fácil" conseguir financiación que en España, así como acceder a contactos de alto nivel o al asesoramiento de mentores. También les permite trabajar más fácilmente con países latinoamericanos. En algo más de un año ya han conseguido que una compañía estadounidense les financie el desarrollo de un software, llamado Atento, especializado en la informatización y automatización de documentos y que comercializarán directamente en EEUU. "Estará disponible en tres meses y lo lanzaremos al mercado", explica De la Rosa. De hecho, la firma malagueña tiene dos empleados allí y mandará otros dos en abril para reforzar esa promoción. De la Rosa reconoce que no es llegar y topar, sino que hay que trabajar mucho. "Hay que estar allí al menos un año para que las empresas confíen en ti y vean que no te vas a ir y dejarlos colgados en cualquier momento. En EEUU las referencias son muy importantes, llegas sin nada y hay que hacer contactos", afirma.

El Ayuntamiento de Málaga, a través de Promálaga, y la incubadora de empresas de San José US Market Access Center impartieron en junio un seminario en el Parque Tecnológico de Andalucía para llevar empresas malagueñas al Silicon Valley. Le ofrecían una oficina gratuita durante tres meses y la elaboración de un plazo de negocio.

Arpa Solutions fue una de las cuatro firmas elegidas. Fátima Acién, directiva de esta empresa especializada en realidad aumentada, afirma que "tenemos planteado irnos a partir del segundo trimestre de este año" con el objetivo de "empaparnos de la cultura de creación y consolidación de empresas tecnológicas y poder evaluar de primera mano la posibilidad de abrir una delegación comercial para vender en el mercado americano". En este sentido, señala que "la oportunidad es inmejorable en cuanto a networking o negocio" aunque reconoce que "tres meses es realmente muy poco tiempo para obtener conocimiento suficiente y poder tener un retorno de la inversión". Víctor Ruz es uno de los propietarios de Indiestudio, una joven firma local que diseña productos y fabrica prototipos y que también fue una de las seleccionadas para irse al Silicon Valley. Ruz acaba de llegar precisamente de allí, pues ha estado 15 días en enero "para cerciorarme de que todo lo que decían de aquello era verdad". Ha regresado contento, pero sabe que es un proyecto difícil.

"Todo es distinto. La gente está más orientada al negocio, todo el mundo intenta echarte una mano y no hay el pesimismo que vivimos aquí todos los días", expone Ruz, quien hace hincapié en que "allí se hacen contactos de verdad". "He estado 15 días como en una burbuja", añade.

No obstante, el directivo de Indiestudio también ha tenido tiempo de ver la parte menos buena. "Allí no se hace negocio nada más llegar sino que la gente tiene que cogerte confianza y la aventura es cara. Mantenerse allí un año cuesta entre 80.000 y 120.000 dólares porque hay todo tipo de gastos, lo que supone que hay que buscar socios capitalistas que estén dispuestos a invertir, pero en España es ahora difícil encontrar financiación". Ruz se está planteando buscar trabajo en otra empresa para ganar dinero y poder gestionar, a la vez, su propia compañía. "Eso es algo típico allí", afirma. El Silicon Valley es el paraíso tecnológico y, precisamente por eso, atrae a miles de empresas de todas partes del mundo y la competencia es enorme. Hay que tener una buena idea o producto, dinero para mantenerse en EEUU, saber relacionarse y tener suerte. Nadie dijo que fuera fácil pero hay empresas malagueñas que lo van a intentar.

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