"Es verdad que Economía tiene pocos actos agradables, es muy de despacho"

  • La también portavoz del equipo de gobierno del PP abandona la Casona del Parque tras casi 13 años para centrarse en su papel como diputada · Se muestra satisfecha por dejar unas cuentas "saneadas"

Casi 13 años hace desde que llegó a la Casona del Parque. Lo hizo de la mano de Celia Villalobos y dedicando sus primeros días al distrito de El Palo. Tras este primer escalón, Medio Ambiente y Economía, tarea que ha desempeñado en los dos últimos mandatos. Carolina España pone fin este jueves a su labor municipal tras ser elegida el pasado 20 de noviembre diputada nacional. Cierra el capítulo de lo local para observar Málaga desde Madrid.

-¿Se marcha feliz por la aventura vivida?

-Es un sentimiento agridulce. Por un lado afronto un nuevo reto, otras responsabilidades, otras materias, pero al tiempo da cierta pena dejar el Ayuntamiento tras casi 13 años. Son muchas las personas que he conocido, con las que he trabajado de forma intensa y cuesta irse, pero es la decisión que tomé en su momento.

-¿Recuerda su primer día como concejal?

-Esa etapa fue muy bonita, porque entré como concejal en el distrito de El Palo y no conocía la administración. Me permitió un contacto total y directo con los vecinos, con sus problemas. Recuerdo un día en que fuimos a visitar las cuevas de El Palo, donde había gente que vivía y eso me impresionó brutalmente. Es cuando de verdad tienes contacto con los muchos problemas de la gente.

-Resuma en dos momentos estos casi 13 años de trayectoria municipal. El bueno y el malo.

-Positivo... Es verdad que el área de Economía tiene pocos actos agradables, porque es algo muy de despacho, pero desde que soy portavoz he acudido a muchas inauguraciones y eso me ha permitido, por ejemplo, acudir a la entrega de llaves de viviendas sociales. Y cuando he visto las caras de las personas que las recibían he sentido que era útil para mi ciudad. Y el momento peor... No se me olvidará nunca la noche en la que mataron a Martín Carpena, fue un horror. No llevaba mucho tiempo en el Ayuntamiento y fue brutal; es una sensación que no te esperas, la idea de que ETA estaba en Málaga, de que habían matado a un compañero y que una era también concejal.

-De sus responsabilidades municipales, ¿de cuál se siente especialmente satisfecha?

-La de Economía y Hacienda. Cuando entré lo hice con los miedos propios de alguien que, a pesar de ser economista, no había sido concejal de esa tarea, sumado a que nunca había habido una concejal en ese departamento. Sin embargo, ha sido lo que más me ha gustado. Cuando me he puesto a tratar de equilibrar un presupuesto, a buscar recursos, a ver de dónde podíamos sacar dinero para una inversión... Esa tarea me apasiona.

-Usted ha manejado estos ocho años el dinero en la Casona. ¿Cómo se vive el contraste de los años de bonanza con el difícil momento actual?

-Es complicado, pero sobre todo al principio. Alguien me decía hoy que me iba en el peor momento, que me había tocado la etapa de bonanza, pero no es así. Llevamos cuatro años de mandato con dificultades, lo que ocurre es que ahora quizá se han puesto de manifiesto. Ya lo avisé hace un par de años, que íbamos a ver ayuntamientos que no iban a tener dinero para las nóminas o la luz, pero la gente no lo creía. Hemos pasado un mandato difícil pero no se ha notado porque hemos seguido manteniendo los pagos a proveedores y los servicios. Ahora mismo lo más difícil es mantener los equipamientos deportivos, los museos, los centros sociales, las líneas de autobuses... Es una situación saneada y solvente.

-¿Usted se marcha del Ayuntamiento al entender que era una etapa agotada?

-Hay momentos en la vida en los que, no sabes por qué, tu intuición te dice que tienes que tomar ese camino. Es verdad que cuando me nombran diputada nacional podía compatibilizar el cargo con la concejalía, pero conociéndome y con la carga de trabajo que tengo actualmente no veía posible hacer las dos cosas. No me gusta hacer las cosas mal. Prefiero cerrar una etapa, que ha sido maravillosa y dedicarme de lleno a otra etapa, que es la política nacional.

-¿Tiene alguna aspiración de futuro?

-No soy persona que se marque retos y metas. No tengo la ambición de un determinado puesto a nivel nacional. Trabajando en contacto con los ciudadanos y las instituciones la vida va dando de sí.

-Su inclusión en la lista al Congreso de los Diputados ¿estaba pactada tras las municipales?

-No, no estaba pactado. Me enteré poco antes de que iba en las listas.

-Le pregunté hace ahora siete meses si tenía aspiraciones de ser alcaldesa y dijo que había Paco de la Torre para rato, pero que dentro de diez años no sabía. ¿Su salida de la Casona cierra definitivamente su posible regreso?

-Nunca digo de este agua no beberé... Tengo claro cuál es mi presente y cuál es mi futuro inmediato, pero dentro de diez años no lo sé.

-Su marcha abre la primera crisis de gobierno para el alcalde. ¿Tiene idea de quién la sustituirá?

-No hablaría de crisis, porque yo ya dije que una vez aprobado el presupuesto me marcharía y es algo que se ha asumido tranquilamente. Creo que el cambio se hará con naturalidad. ¿Sobre si sé algo? Algo puedo saber, en un 50%. Hemos hablado de estas cuestiones. Terminará de perfilar los cambios y los comunicará a final de semana.

-¿Qué consejo le daría a la persona que asuma la cartera que deja vacante en Economía y Hacienda?

-Le diría dos cosas: mucho sentido común y que se ponga en lugar de los ciudadanos a la hora de tomar decisiones. Y a eso añado, que se deje aconsejar por los grandes profesionales que tenemos en la Casona del Parque.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios