periodismo

Las vidas arrebatadas por la verdad

  • La Cátedra Unesco celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa y pone el acento en los lugares donde no existe

El rector de la UMA, José Ángel Narváez, junto a la periodista congoleña Caddy Adzuba. El rector de la UMA, José Ángel Narváez, junto a la periodista congoleña Caddy Adzuba.

El rector de la UMA, José Ángel Narváez, junto a la periodista congoleña Caddy Adzuba. / javier albiñana

En buena parte del globo ser periodista es una profesión de riesgo. Quienes deciden dedicar su vida a informar a los demás puede que se vean obligados a entregarla, literalmente. Sirvan como ejemplo los 152 asesinados por el ejercicio de su oficio en Colombia entre 1977 y 2015. Aunque la muerte sea el atentado más extremo contra los derechos humanos, la libertad de expresión y de información entre ellos, éstos se encuentran también alterados en los regímenes democráticos. Insistir en la importancia de salvaguardar estos valores es uno de los motivos por los que la Cátedra Unesco, dirigida por el catedrático Bernardo Díaz Nosty, realiza actos como el celebrado ayer en el Rectorado de la Universidad de Málaga. El encuentro contó con la presencia del rector de la UMA, José Ángel Narváez, la periodista congoleña Caddy Adzuba, la responsable de libertad de expresión de la Unesco, Sylvie Coudray y el relator del informe sobre agresiones a periodistas en Colombia, Germán Rey.

"La democracia es un paradigma oxidable y si no la alimentamos se degrada, se deteriora y ciertamente la libertad de prensa y de información es un factor fundamental de las democracias", apuntó ayer Díaz Nosty. Y señaló que en "algunos países que son dictaduras o regímenes autoritarios no están los derechos humanos reconocidos, hay violencia y atentados contra los periodistas, pero luego hay otra situación distinta en los países llamados democráticos". El catedrático se preguntó "si es posible hablar de buen estado de la libertad de prensa cuando las noticias falsas, la polarización en las redes sociales, la contaminación son el nutriente de gran parte de la opinión pública". Díaz Nosty destacó que "hay que vincular la libertad de expresión con el derecho a la información y este derecho no siempre está garantizado con los elementos informativos que proporcionan los medios, así que la salud de la libertad de prensa tiene pronóstico reservado y es necesario insistir en ella con este tipo de actos".

La democracia es un paradigma oxidable y si no la alimentamos se degrada"

En los países democráticos "la libertad de prensa tiende a ser asaltada por diversos factores que huyen de la transparencia", dijo el director de la Cátedra Unesco y habló de la excesiva intervención de los medios, de la privatización des regularizada, de la transferencia del control al mercado y de la precarización del empleo como factores que dificultan la credibilidad que ofrecen los medios. "Hay que tomar iniciativas que permitan concienciar a la población de sus derechos a recibir una información libre, plural y veraz y permitir que las democracias de esta manera se refuercen", indicó.

Y si el oficio tiene sus muchos puntos débiles en la desarrollada Europa, mucho más profundos y serios lo son en países en guerra o en conflicto armado, como el vivido con la guerrilla colombiana. El profesor universitario Germán Rey, relator del informe sobre agresiones a periodistas en Colombia, afirmó que tras las dictaduras de hace 30 ó 40 años, éste es un momento de convulsión en América Latina. En las últimas cuatro décadas, en Colombia han asesinado a 152 periodistas. De esos crímenes más del 60% están aún sin resolver y en sólo cuatro "ha sido revelada toda la cadena del crimen, desde su autor intelectual al material", incidió Rey. Por lo que la huella que deja es la de la impunidad, "no cuesta nada matar a un periodista", criticó Rey. Recientemente, tres periodistas ecuatorianos del diario El Comercio fueron asesinados en la frontera con Colombia, "ese gran corredor de narcotráfico", destacó el profesor y subrayó que "no es un problema solamente de Colombia, sino regional".

"El 98% de las muertes estuvieron asociadas al conflicto armado, hubo un proyecto intencionado contra la información y el ejercicio del periodismo", agregó Germán Rey y destacó que se ha focalizado la violencia en pequeños medios impresos y emisoras regionales dejando a territorios "mudos" de esa información de proximidad que ofrecían estos profesionales. Aunque en la actualidad las cifras de muertes violentas han bajado, no tanto las amenazas. Un centenar de periodistas tienen que estar protegidos por escoltas. "Colombia es un escenario pésimo para la libertad de prensa", concluyó Rey al tiempo que pidió "luchar contra la impunidad".

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