Una voz para la literatura

Hay voces que nacieron para trasmitir a otros los más bellos pasajes literarios. Éste es el caso del malagueño Francisco Portillo. A los 22 años se trasladó a Madrid y allí estudió Arte Dramático. En la actualidad es profesor de la Escuela Municipal de Teatro de Alcorcón, trabajo que hace compatible con su profesión de actor de teatro, cine y televisión. Pero es en el mundo de la declamación donde más reconocimientos ha obtenido. En 1994 fue premio Long Play por su reconocida labor como rapsoda. En 2001 quedó finalista en el primer Certamen Internacional de Rapsodas González Marín, de Málaga. En los dos años siguientes se le concedieron sendos premios Especial del jurado en este certamen. En 2004 resultó ganador del Diego Granados de Almería y tercer premio del primer Certamen de rapsodas Rincón de la Victoria, de Málaga. / Redacción

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