La vuelta 'verde' al mundo

  • Málaga fue ayer la parada de la primera carrera de coches eléctricos que está prevista en sólo 80 días

El reto era dar la vuelta al mundo en 80 días, pero de una forma más original con la que lo logró el mítico Phileas Fogg. Nunca se había intentado a bordo de un coche eléctrico que se carga como si fuera un teléfono móvil y si ningún fallo eléctrico lo impide la aventura terminará siendo un éxito para los tres equipos que hace 74 días se embarcaron en esta curiosa carrera que ayer tuvo su parada en Málaga. Y lo hicieron para recargar batería y continuar con el viaje que llegará a su punto final el próximo viernes en Ginebra, de donde partieron el pasado 16 de agosto los cuatro equipos participantes en un principio y de los que ya sólo quedan tres por los problemas que sufrió uno de los coches a los mil kilómetros de haber empezado la competición.

Pero excepto ese percance, Frank Lacker, uno de los pilotos del equipo suizo Zerotracer, aseguró ayer a su paso por la capital malagueña que "todo ha transcurrido con normalidad y que no han sufrido ningún percance" a lo largo de los 30.000 kilómetros que ya han recorrido a lo largo del mundo. Alemania, Rusia, China, Canadá, Estados Unidos, México, Portugal y Marruecos han sido sólo algunos de los países por los que la aventura verde Zero Race ha pasado y en los que como único requisito se exigía que debían tener un punto de recarga para este tipo de vehículos como el que la compañía Endesa y el Ayuntamiento de Málaga instalaron en el paseo marítimo Antonio Banderas, a la altura de la playa de La Misericordia, dentro del proyecto bautizado como Smartcity.

Los tres coches recargaron su batería de litio capaz de almacenar energía para recorrer una distancia de 300 kilómetros sólo con dos horas enchufados a la red eléctrica como si se trataran de cualquier otro aparato eléctrico convencional. Por lo demás, Lacker explicó que estos vehículos funcionan "sin ninguna complejidad". Se conducen como una motocicleta, con la salvedad de que pueden llegar a alcanzar una velocidad máxima de hasta 250 kilómetros por hora. Aunque lo normal es que circule a la velocidad permitida de un coche normal según el distinto tipo de vía. Por ciudad, al estar reducida la velocidad máxima, la batería de estos coches puede durar hasta ocho horas, según este piloto suizo que señaló bromeando que a lo largo del recorrido "nos hemos encontrado más puntos de recarga que gasolineras".

El objetivo de esta peculiar carrera era demostrar que estos vehículos, más respetuosos con el medio ambiente porque no emiten ningún tipo de gas contaminante a la atmósfera, pueden recorrer grandes distancias como cualquier otro convencional. El directo provincial de Endesa, Alfredo Rodríguez, se mostró convencido de que serán los coches del futuro a pesar de que ahora mismo parecen más propios de una película de ciencia ficción. La última parada antes de Málaga fue Gibraltar y la siguiente será Granada antes de afrontar la recta final de esta carrera sostenible que ya ha empezado su cuenta atrás.

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