málaga cf

'Blanquiazulgrana'

  • Los reencuentros tiñen un partido inaugural donde el Málaga quiere evitar fantasmas

  • Adrián quiere "ganar y, si es posible, marcar"

  • "Creo que la afición me recibirá bien", desea Charles

Adrián y Borja Bastón conversan con el preparador físico Enrique Ruiz. Adrián y Borja Bastón conversan con el preparador físico Enrique Ruiz.

Adrián y Borja Bastón conversan con el preparador físico Enrique Ruiz. / javier albiñana

Hasta hace bien poco, el único lazo que unía a Málaga CF y Éibar era el recuerdo del primer partido de la historia en la categoría de plata, con aquella remontada que obraron entre Brahim y Zárate. Pero desde el pasado verano se ha producido un flujo continuo de jugadores entre ambos clubes. Keko, Adrián y Borja Bastón vistieron el azulgrana y ahora llevan el azul combinado con el blanco. Y Charles ha hecho el proceso contrario. Partido de alto sentimentalismo pero, aunque es impensable hablar de urgencias, ambos tienen grabado empezar con victoria; los armeros pensando en la permanencia a largo plazo, los blanquiazules para espantar fantasmas veraniegos.

La posición para Adrián es curiosa porque casi se puede decir que vivirá el proceso a la inversa. Y es que al año pasado ajustició al Málaga en Ipurúa cuando ya había llegado a un acuerdo para jugar este año aquí. "Sabía cómo iban a ser las cosas, pero me tuve que enfrentar al Málaga. Marqué dos goles y simplemente hice mi trabajo. He pasado dos años geniales allí, pero ahora pertenezco al Málaga, estoy muy contento aquí y con muchas ganas de que llegue el lunes, ganar, y si es posible, marcar un gol, por supuesto", comentó el centrocampista zurdo.

A quien casi no le ha dado tiempo a digerir el cambio y ya se ve como rival en Martiricos es a Charles. Acabó contrato el 30 de junio y no habrán pasado ni dos meses cuando el lunes acceda al vestuario de los visitantes. "Cuando se juega contra un ex equipo es algo muy bonito. Es en La Rosaleda, un campo que he disfrutado mucho y siempre es bonito volver. Es un día especial para mí por jugar contra tus excompañeros y ver a tu exafición", aseguró el atacante brasileño, que espera el aplauso de La Rosaleda: "No sé cómo me recibirá la afición, creo que bien. No he hecho nada malo y en estos dos años he estado bastante bien allí".

Pero no hay espacio para el sentimentalismo ni los amigos. El Málaga ha dejado dudas y sequía anotado en el verano y el Éibar llega lanzado tras una pretemporada de victorias y muchos tantos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios