Dani García, de fichaje a frustración y rival

  • Era el medio centro contrastado que quería Míchel y el próximo lunes estará en la medular del Éibar

Dani García atiende a las instrucciones de Mendilibar en un choque ante el Betis. Dani García atiende a las instrucciones de Mendilibar en un choque ante el Betis.

Dani García atiende a las instrucciones de Mendilibar en un choque ante el Betis. / raúl caro / efe

Dani García jugará en La Rosaleda. Pero solo el próximo lunes. Antes de que Ignacio Camacho se marchara al Wolfsburgo, cuando el club ya empezaba a temerse su salida, Francesc Arnau ya había contactado con el futbolista del Éibar para hacerle llegar el interés por ficharle. Aunque la mayoría del tiempo fue una opción mantenida en sigilo, en todo momento fue uno de los favoritos. Pero su club se hizo fuerte este verano, ante el Málaga y los muchos clubes que le pretendían, y finalmente empezará y acabará la temporada en Ipurúa. Una opción frustrada que satisfacía bastante a Míchel y que habría marcado la hoja de ruta con los fichajes este verano.

El paro forzoso al que se vio sometido el técnico madrileño la mayor parte de la pasada temporada, hasta que el Málaga lo rescató para su banquillo en el tramo final de Liga, le permitió estar más cerca de su hijo Adrián, al que siguió prácticamente en casi todos los partidos que disputó el Éibar como local. Todas esas presencias en la grada le permitieron hacerse una composición de lugar en torno a la plantilla armera en su totalidad. Según confesó a algunos allegados, se quedó prendado de las condiciones del medio centro de Zumárraga.

Viendo in situ a su hijo Adrián, el técnico se quedó prendado de las condiciones del pivote

De hecho, Míchel estaba convencido de que Dani García presenta unas virtudes futbolísticas que bien podrían haber hecho olvidar fácilmente a Camacho -al menos sobre el terreno de juego-, de ahí que solicitara a Francesc Arnau un esfuerzo importante por traerle. Paralelamente, sin éxito, el conjunto vasco intentó convencer al jugador de que aceptara su oferta de renovación.

No obstante, el director deportivo volvió a encontrarse con las dificultades que siempre suponen negociar con su homólogo en Éibar, Fran Garagarza, quien en todo momento le remitió a los ocho millones de su cláusula de rescisión, a pesar de que el próximo junio acaba contrato y puede marcharse gratis. La presidenta armera, Amaia Gorostiza, alegó que Dani García es visto como uno de los puntales para que el equipo mantenga la permanencia en la élite otro año más y que sin duda es más rentable salvarse que obtener esa inyección económica por el codiciado medio centro.

El futbolista asumió la situación y empeñó su palabra en que cumpliría su contrato, aunque hubiera equipos dispuestos a abonar su cláusula de rescisión y los intentos del Málaga de volver a por él. Ahora se abre una nueva fase en la que a partir del 1 de enero podrá negociar con quien quiera si decide marcharse. Y ahí estará esperando su oportunidad Arnau para hacerse con él. Mientras, Míchel continúa esperando que le llegue un pivote contrastado, aunque el jeque Al-Thani ha vadeado al director deportivo para, a través de un emisario, centrar todos los esfuerzos en Rolón, que no entra en ese perfil de medio centro contrastado que pidió el entrenador blanquiazul.

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