Despertar o perecer

  • Adrián, contundente, califica la situación de "crítica" y pide compromiso: "Si piensas que estás muerto dejas de ser profesional"

  • "Lo malo que ocurra nos afecta a nosotros y a trabajadores"

Adrián intenta cabecear un balón. Adrián intenta cabecear un balón.

Adrián intenta cabecear un balón. / EFE

Aún a mes de febrero, el tiempo se agota para una reacción que prolongue los 10 años del Málaga en Primera División. Así de cruda es la situación del club de Martiricos. Así de "crítica", como la define Adrián González, quien en sala de prensa dio una lectura más sensata de la gravedad en la que se encuentra el equipo. "La situación es la que hay. Hay que ser realista y salir sabiendo que no podemos pensar en el calendario ni en el rival", aseguraba el madrileño, que reclama a los suyos no dejar de creer por una cuestión de profesionalidad: "Si ya piensas que estás muerto dejas de ser un profesional y por eso nos pagan, por venir a entrenar y por salir a cumplir los objetivos del equipo".

El centrocampista blanquiazul dejó entrever también algún foco de derrotismo en el vestuario que ayuda poco a empujar. "Si te pones a mirar el periódico los lunes por la clasificación lo ves muy negro. Dentro del vestuario no ayuda el poder pensar que estamos dentro de una situación que no podemos salvar, porque no es real y se ha visto en otros casos que es posible", explicaba Adrián, consciente de lo que puede implicar un descenso de categoría no solo para los futbolistas, sino para todo el organigrama del Málaga: "En estas situaciones puede haber salidas del club, de jugadores, si el club baja, pero nunca sabes si, entre comillas, vas a salir medio bien de lo que ha pasado con el equipo. Tenemos que ser conscientes de que todo lo malo que le ocurre al club nos va a afectar a nosotros y a personas que trabajan con nosotros en el día a día, y eso me crea una presión en el pecho".

Ayer se cumplía un mes desde que el Málaga anunció el despido de Míchel y la contratación de José González para intentar enderezar el rumbo del equipo. En este periodo solo se han sumado dos puntos y se ha vuelto a la distancia de siete puntos respecto a los puestos de salvación. Adrián asegura tener buena imagen del técnico gaditano, con el que va "a muerte porque me ha demostrado su confianza y un gran respeto como persona y como jugador", y lo califica como "una persona que sabe de fútbol, que viene con ilusión y con ganas de trabajar para darle la vuelta a esto". Además, apunta que la llegada de José ha traído energía a la plantilla: "Lo vemos con fuerza. Acaba de llegar a un magnífico club. Viene con la seguridad de que puede cambiar la situación, tenemos que ser conscientes los jugadores de que la bala del entrenador ya está gastada. Ha llegado una nueva persona que va a usar sus métodos para el equipo y lo tenemos que ayudar".

Eso sí, el madrileño prefiere no mojarse sobre la destitución de Míchel en sí. "Tengo mi opinión al respecto y no la voy a hacer pública. Ya la he hecho en privado con mis compañeros", señala. Su vínculo paternofilial le impide profundizar: "Yo no tomo las decisiones, intento hacerlo lo mejor posible cuando me toca y luego ayudar. Por mi situación personal sería muy injusto que hiciera una valoración, alguno puede sentirse mal, o no, por lo que pueda decir".

Como sea, la cuestión es levantarse y dejar de mirar a los demás: "Confiamos en ganar cada partido que nos toca de aquí al final de temporada. No estamos para poder seleccionar partidos en el calendario. Estamos en una situación crítica y es la que hay".

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