Mantovani, opción y ejemplo

  • El central del Leganés gusta a la dirección deportiva y encaja en uno de los perfiles que se busca

  • Acaba contrato, tiene experiencia en la categoría y sabe lo que es ascender

  • Sergio Sánchez sigue en la agenda

Mantovani, en una acción con Duda en el partido entre el Málaga y el Leganés de la pasada temporada. Mantovani, en una acción con Duda en el partido entre el Málaga y el Leganés de la pasada temporada.

Mantovani, en una acción con Duda en el partido entre el Málaga y el Leganés de la pasada temporada. / Marilú báez

La maquinaria del Málaga está en marcha para la temporada que viene. Viaja en paralelo a la realidad deportiva. Mientras algunos componentes del primer equipo (técnico incluido) sostienen como pueden el discurso de que aún no están en Segunda División, el club orienta sus tiros precisamente desde la aceptación de la realidad y tratando de armar un conjunto adaptado a la categoría en la que van a jugar los blanquiazules el próximo curso. Por eso es hasta normal que se hable con Juan Ramón Muñiz o que se tantee a futbolistas de perfiles determinados. Ahí entra, por dotar de nombres y apellidos a uno de los ejemplos, Martín Mantovani.

El defensa argentino (Mar del Plata, 7-7-1984), que actualmente milita en el Leganés, conoce perfectamente la categoría. Llegó al cuadro pepinero en Segunda B (2013-14), logrando el ascenso a Segunda ese mismo año. Dos temporadas compitiendo en el fútbol de plata, sumando un total de 72 partidos, cinco goles y el salto a Primera. En la Liga el curso pasado fue indiscutible con 31 partidos oficiales. Este año, sin embargo, su rol es menos relevante.

Es un futbolista con ciertas dotes de liderazgo, no muy técnico pero sí con oficio, mucho oficio. Además, acaba contrato y, a pesar de ser un verdadero icono en Leganés (más allá de ser el capitán), el club no le ha ofrecido la renovación. En algunas ocasiones el mismo futbolista lo ha deslizado (de manera pública y también privada). Así que es agente libre y al Málaga le gusta.

Encaja porque llegaría gratis, no tendría un sueldo excesivamente alto (algo que no se puede decir, por ejemplo, de jugadores con contrato en vigor como Luis Hernández, por mencionar un central). Compensaría también uno de los grandes males de este Málaga, que es la ausencia de referentes en el vestuario y la falta de oficio.

Es un nombre que está en la agenda, como también está el de Sergio Sánchez. Tal y como apuntó ayer el diario AS, el ex jugador del Málaga, que fue pretendido en el pasado mercado invernal. No pudo incorporarse al equipo malacitano porque ya había jugado con dos equipos distintos (Rubin y Espanyol), pero ahora vuelve a estar en la órbita. También acaba contrato y es ya veterano (además de versátil). Además, guarda en su currículo ese pasado malaguista de la era Champions. El club parece tener claro hacia dónde se quiere dirigir.

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