Cinco años al otro lado

  • Isco regresa a La Rosaleda con el Real Madrid un lustro después de su exhibición contra el conjunto blanco

  • Zidane lo podría reservar después de ser titular en todas sus visitas

Un 22 de diciembre de 2012 el Málaga se hizo el mejor regalo de Navidad posible encandilando a La Rosaleda con un triunfo casi insólito ante el Real Madrid. Hablar de estas cosas, como del 3-0 al Zenit, San Siro, la remontada al Oporto o Dortmund son puro masoquismo, pero son caprichos de las efemérides. Son ya cinco años del sueño entre las estrellas, quizá haya un impás hasta que se cumplan los diez, pero entretanto cabe recordar momentos como el primer citado. Noche de éxtasis con un 3-2 brillante y un muchacho del Arroyo que recogía el Golden Boy antes de ponerlo en práctica sobre el césped.

Isco hizo el 1-0 aquel día desde las botas de Joaquín en su segunda y última temporada en el Málaga. Un disparo al palo corto desde la frontal que tiene patentado. El paso del benalmadense por La Rosaleda fue breve pero intenso, como todo el proyecto. Y dejó una huella que impide ignorar lo que ha sido su trayectoria después. Por A o por B, Isco sigue siendo el ojito derecho de La Rosaleda y se hace visible cada vez que pisa el césped de Martiricos. Son cinco años ya al otro lado, y aun así nadie se olvida de la gambeta del centrocampista de blanquiazul por toda Europa. Tiene mucho que ver su guiño constante al club donde dio el salto a la élite, sea en redes, declaraciones o detalles. Sin ir más lejos, fue el rey en su visita a la Costa del Sol con la selección española; de la que fue centro absoluto de atención.

Es curioso que desde que se marchó el verano de 2013 no ha faltado a ninguna cita en La Rosaleda. En esas últimas cuatro visitas del Real Madrid estuvo presente y como titular. La primera, un 0-1 en la segunda vuelta del curso 2013/14 en el que envió a las nubes un mano a mano con Willy Caballero y fue sustituido por Jesé en el 63'. El siguiente fue el de su expulsión por doble amarilla en un 1-2, con Gracia en el banquillo malaguista. Al año siguiente, en un buen empate blanquiazul -con un gol inicial de Cristiano en fuera de juego- también tuvo que salir del campo para que entrase James Rodríguez, mientras su última visita es la más sonada. Es de hecho la única donde ha sumado a su estadística, fue la asistencia del gol tempranero de Cristiano Ronaldo. Sus actuaciones ante el Málaga no han sido de hecho reseñables ni en La Rosaleda ni en el Bernabéu, pero más vale no mentar al diablo.

En esta ocasión es probable que Isco salga del once por las rotaciones de Zidane; anda pensando el francés en el partido que tiene su equipo este miércoles contra el Athletic de Bilbao tras el desgaste de la semifinal contra la Juve. De ahí que Isco probablemente ande en el banquillo, lejos de donde pueda hacer daño al Málaga. Quizá sea la última vez que se crucen en un tiempo. Es la viva muestra de cómo hemos cambiado.

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