El descenso matemático puede llegar en 11 días

  • El Málaga podría bajar definitivamente a Segunda en el campo del Levante el próximo jueves 19 de abril

  • Tiene francamente complicado no terminar como colista de Primera División

Los jugadores del Deportivo de la Coruña celebran el triunfo ante el Málaga mientras Samu García se lamenta. Los jugadores del Deportivo de la Coruña celebran el triunfo ante el Málaga mientras Samu García se lamenta.

Los jugadores del Deportivo de la Coruña celebran el triunfo ante el Málaga mientras Samu García se lamenta. / javier albiñana

El descenso a Segunda División va a llegar, como el milenarismo, que decía Fernando Arrabal en aquel histórico y viral debate conducido por Dragó en TVE allá por 1989. La pregunta es cuándo será una realidad matemática. Por mucho que se empeñen en mantener el discurso en el vestuario de que aún quedan puntos, todo el mundo entiende que no es más que un mensaje artificial, puro protocolo. El Málaga, como se venía cocinando desde hace meses, pintará sus días de plata.

La derrota en Riazor contra el Deportivo de la Coruña ha terminado de cercenar la ilusión de los más optimistas y ha dejado con las vergüenzas al aire a los que fueron a sacar pecho tras el triunfo ante el Villarreal. Sostenían José González y muchos futbolistas que todo era cuestión de una victoria, que a partir de entonces el equipo blanquiazul se quitaría el bloqueo mental y de piernas. No, no era cuestión de eso. No había cuestión a la que agarrarse.

Después de 31 partidos en los que ha sumado solamente 17 puntos, el Málaga sigue en Primera porque así son las ligas. Tendrá que seguir jugando hasta que todo sea oficial. El Día D podría ser el próximo jueves 19 de abril, cuando visite al Levante, que era justo la fecha que tenían apuntada en rojo los optimistas. Si el Málaga pierde en la próxima jornada ante el Real Madrid y lo hace también contra los granotas, basta con que los valencianos empaten hoy con Las Palmas o dentro de una semana con el Atlético de Madrid.

Así que le sobrarían las cinco últimas jornada de Liga al Málaga, en las que tendrá que medirse a Real Sociedad, Betis, Alavés, Espanyol y Getafe. ¿Qué podría hacer? Queda no ser colista de Primera. Pero ya no por una mera cuestión de honra deportiva. La clasificación, conviene recordar, siempre es importante con vistas a los repartos económicos de LaLiga por derechos televisivos.

En el Málaga toca tomar decisiones. En el club están dejando que el equipo siga su deriva particular sin tomar decisiones importantes. Se mantiene en el cargo al entrenador José González, que a pesar de que ha ganado un partido, empatado tres y perdido nueve hasta la fecha, sostiene que su equipo no es un "colista al uso". La cuestión es que despedir al gaditano ya no arreglaría nada y sería asumir un error gravísimo por parte de la dirección deportiva, lo que dejaría a Husillos y su equipo muy tocados a ojos del presidente Al Thani. Sin embargo, la ventaja del Málaga de saber dónde estará el año que viene (mientras dos de los que serán rivales directos por el ascenso el curso que viene -Levante, Las Palmas o Dépor-), no está siendo aprovechada.

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