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Que reine el agua

  • El Málaga, con 10 desde el minuto 30, cae ante un Barcelona sin Messi

  • Dos puntos de los últimos 39 y la salvación ya queda a 11

  • El técnico y los jugadores ya han tirado la toalla

En-Nesyri, mira al cielo después de una acción en el Málaga-Barcelona. En-Nesyri, mira al cielo después de una acción en el Málaga-Barcelona.

En-Nesyri, mira al cielo después de una acción en el Málaga-Barcelona. / fotografías: marilú báez

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Que entre el agua y reine en La Rosaleda. Que actúe de juez y verdugo. Que purifique como sólo sabe hacerlo el origen de la vida. Se lo tiene que llevar todo a su paso. Puede que sea injusto con más de uno y más de dos, pero el agua no hace distinciones. Y si, tras el arrastre, alguno queda en pie, puede que merezca formar parte del arca. Pero son muchos los que no caben, los que sobran, los que estorban, los que no pueden.

El Málaga llevaba tiempo sin poder sostenerse, sólo que había un hilo invisible desde Martiricos a Valencia que le mantenía en respiración asistida. Pero eso se acabó, el Levante reaccionó ya sin Muñiz en el banquillo y los blanquiazules comenzaron la cita a 11 puntos del milagro. La misma distancia a la que la terminaron. No cabía esperar otra cosa contra el Barcelona que la derrota.

Igual alguien seguía escondiendo bajo la chaqueta la esperanza de meter mano al líder de Primera División. Un castillo de naipes en mitad de Tarifa. Resuelta la confusión, al fin un poco de honestidad en el discurso. Los actores principales ya han tirado la toalla. Lo desprendieron José González y los futbolistas que hablaron tras el partido. Si los granotas hubiesen vuelto a pinchar, seguro que continuarían alimentando un fuego que no calentaba. Con el tablero tal como está, decidieron asentir con la cabeza ante el fatal destino.

Pero descorazona sobremanera el verbo del técnico. "Yo más no puedo dar", pues entonces que el agua siga su curso y que traiga al siguiente a esta seca ribera del Guadalmedina. Puede que sea, de todos, el menos responsable de haber llegado al este descenso virtual. Pero no siendo solución, tocan medidas drásticas. Toca plan de choque pensando en el futuro.

Y en el futuro del Málaga no cabe ese batallón de cedidos. Ni los de verano ni los de invierno. Por supuesto, tampoco muchos de los que tienen contrato en vigor, pero alguien tiene que jugar la decena de partidos que faltan para echar el cierre. Conviene no pasar por alto que el equipo blanquiazul, tras perder con el Barcelona, encadena una serie de dos puntos de 39 posibles (2 de 27 con José).

Es complicado hacer justicia en el análisis tras perder con el Barça, por eso conviene situar al Málaga en el contexto. Pero es que el rival no necesitó ni contar con Messi. A falta del argentino, Coutinho y Dembelé pusieron las revoluciones justas para derribar a un colista al que le sobran piezas. Salvo Iturra y En-Nesyri (y a pesar de su mala actuación, Miquel), prácticamente todos los que se vistieron de corto anoche deben salir.

Frusta, y mucho, ver a Rosales portar el brazalete y que le metan un gol de tacón propio de un recreo. Porque así ven al Málaga los rivales, que jugar contra el Barcelona no impida ver el bosque. Les basta con unos golpes de inspiración o con apretar un rato. El resto sobra porque tienen la casi absoluta certeza de que los futbolistas malacitanos sólo arañan.

Luego están las revoluciones mal entendidas, como esa entrada de Samu García sin opción de jugar la pelota y que dejó al Málaga con diez quedando una hora por delante y con 0-2. Quiere quedarse aunque sea en Segunda División, pero tiene que hacer méritos más allá de su profundo y profeso amor por el escudo. Ahora mismo tiene el saldo en rojo. Al menos sus disculpas le honran...

Lo más grave de todo, una vez superada la cuestión de lo que se ve en el césped, es que si los que tienen que reconstruir el Málaga (como equipo y como entidad) son los mismos que han navegado hasta aquí, el futuro es, siendo muy generosos, incierto. El agua no puede anegar sólo el verde, tiene que actuar con su fiereza natural y subir escalones. Si hace falta, hasta el desierto. Hasta Doha.

Roberto HH

Rosales l

Luis Hdez. l

Miquel l

Ricca l

Samu l

Iturra HH

Lacen H

Chory l

Lestienne, 61' l

Rolan l

Success, 78' l

En-Nesyri H

Ideye, 78' H

Ter Stegen H

Sergi Roberto H

André Gomes, 61' H

Piqué H

Umtiti H

Jordi Alba HH

Digne, 76' H

Rakitic HH

Busquets HH

Paulihno HH

Dembelé HH

Aleix Vidal, 85' s.c.

Suárez HH

Coutinho HH

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