SENTENCIA A LA MANADA Nueve años de cárcel para José Ángel Prenda y Ángel Boza

El sacrificio original

  • Juan Ramón Muñiz fue el primer despedido de la era Al Thani cuando aterrizó en 2010

  • El Málaga ya se encuentra en conversaciones con el técnico asturiano pensando en Segunda

Juan Ramón Muñiz, en un partido con el Levante de esta temporada. Juan Ramón Muñiz, en un partido con el Levante de esta temporada.

Juan Ramón Muñiz, en un partido con el Levante de esta temporada. / efe

La vida da unas vueltas que pillarían desprevenido incluso al Pedro Navaja de Blades. Porque no puede ser más irónico que el Málaga acuda al mercado de entrenadores y el primero que tenga en su lista sea Juan Ramón López Muñiz (Gijón, Asturias, 2-11-1968). Porque fue precisamente el técnico asturiano el primer damnificado por la llegada a Martiricos de Abdullah Al Thani.

Muñiz venía de conseguir una salvación casi milagrosa con el equipo blanquiazul en la temporada 2009-10. Se consumó en la última jornada, empatando en casa con el Real Madrid y pendientes del transistor. Una de las permanencias más baratas de la historia de Primera desde que los triunfos valen tres puntos, pero extremadamente sufrida en un club que sobrevivía con un presupuesto de apenas 30 millones de euros.

Pero Fernando Sanz vendió el club a Al Thani, que llegó con poderío, nada que ver con su política inversora actual. Además, todas las operaciones llevaban la firma de quien entonces era su mano derecha y el auténtico ideólogo de aquel Málaga, Abdullah Ghubn. El ejecutivo, que al cabo de los años fue repudiado por el propio sheikh, con ínfulas de grandeza y un esnobismo muy acentuado, decidió que a Muñiz le venía grande el proyecto. O más bien, que a ellos les venía pequeño. Como Li-Ning. Como William Hill. Como tantas cosas.

Muñiz no dejó un recuerdo gracias a la vistosidad de su fútbol, pero sí un CV de objetivos cumplidos y un legado patrimonial en forma de jugadores. Muchos de ellos, historia ya del club y capitales en la Champions. Llegó del Marbella para mantener al Málaga en Segunda; subió al equipo a Primera siendo simultáneamente entrenador y director deportivo; dejó la base de la plantilla y el nombre de Tapia para el regreso a Primera; y antes de ser despedido, volvió a cubrir expediente con la mencionada salvación de 2010.

Luego, en su carrera, al margen de volver a ser parte del cuerpo técnico del Dnipro de Juande Ramos, cuenta con una temporada histórica del Alcorcón (al que dejó al borde Primera) y el ascenso del Levante, donde fue destituido este curso a pesar de que nunca llegó a pisar zona de descenso.

Ahora el Málaga negocia con él para que sea el hombre que conduzca de nuevo al equipo blanquiazul a Primera. Mario Husillos, tal y como apuntaron El Desmarque y AS, se reunió en Vigo con Joseba Díaz, su agente. Muñiz siente un profundo amor por Málaga y su familia también, pero también conoce de primera mano cómo funciona la entidad y no dará un sí a ciegas. Íntimo de Juande, no le es ajeno todo lo que vivió el manchego hace poco más de un año.

Al Málaga, al mismo tiempo, sacar a la luz un nombre como el de Muñiz a estas alturas (con José González en el banquillo y el equipo aún sin descender), le sirve también como distracción de un presente que no se aborda.

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