Una madre denuncia falta de atención a su hijo en el colegio Sohail de Fuengirola

  • Educación asegura que ha contado con la asistencia fijada en sus documentos psicopedagógicos

La madre de un alumno de cuarto de primaria del CEIP Sohail ha presentado una reclamación ante la delegación de Educación de la Junta de Andalucía para denunciar la "falta de atención adecuada" a su hijo diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) desde los seis años durante el último semestre del pasado curso. "Mi hijo no tuvo ni la asistencia psicopedagógica de forma ininterrumpida ni las clases de apoyo en horario extraescolar que le correspondían, a las que solo pudo asistir en el último mes del curso ya que no tenían plazas suficientes, incluso no me permitieron presentar dicha solicitud hasta marzo, puesto que no había plazas para todas las solicitudes de los padres", explica Ana María Velasco. "Las clases de apoyo del Sohail se destinan en su casi totalidad a la integración lingüística de los numerosos alumnos de procedencia marroquí, lo que impide que otros niños con necesidades educativas especiales o en riesgo de fracaso escolar puedan acceder a este servicio", agrega.

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Educación, asegura que el menor ha contado con la atención establecida en sus documentos psicopedagógicos; sin embargo, en un informe del pasado mes de junio reconoce que la clase del alumno en cuestión tenía asignadas inicialmente tres horas de refuerzo educativo y que, "tras modificaciones en los horarios del profesorado, se han visto reducidas a una hora". "Tanto en la actualidad como desde comienzos de curso estos refuerzos se han llevado a cabo siempre que las faltas de asistencia del personal lo han permitido, ya que el profesorado dedicado a esta función es también el encargado de cubrir las ausencias que se dan en el centro", señalan. Sobre las horas extraescolares, aseguran que a fecha de su petición los cupos ya estaban cubiertos y que solo pudo incorporarse a dichas clases desde el 20 de abril hasta el 31 de mayo.

A tenor de estas circunstancias, Álvarez ha presentado al finalizar el curso un recurso de alzada "para que pueda matricular a mi hijo en otro centro y dentro de mi ámbito geográfico. No voy a matricular a mi hijo de nuevo en este centro". Una petición que, según aseguraron desde la delegación, está siendo atendida a través del órgano competente. "Este curso escolar para mi hijo Paolo ha supuesto un grave retroceso en el tratamiento y seguimiento de su patología, lo que ya ha repercutido negativamente en sus calificaciones escolares", apunta.

Al mismo tiempo, denuncia que en numerosas ocasiones se ha puesto en duda su patología llegando a insinuarle que "su problema era que no estudiaba". "No han premiado su esfuerzo y han mermado su autoestima de forma constante durante meses", concluye.

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