El ambiente motero brilla por su ausencia en Jerez en la jornada del viernes

  • La crisis y la dispersión de los visitantes a otras zonas de la provincia, las principales causas. Bares de copas y talleres notan la bajada de clientes y esperan a que entre hoy y mañana puedan salvar el fin de semana. Ni rastro de 'ghymkanas' ilegales.

Llegar, los moteros han llegado, pero desde luego, ayer se les vio poco por Jerez. Esa fue al menos la impresión general en una jornada de tranquilidad absoluta, al menos, al cierre de esta edición.

Será por la crisis, por la acumulación de grandes premios en España -lo que ha podido restar público a la cita jerezana- o bien que la mayoría prefirió acudir a otras poblaciones vecinas para echar el día, pero lo cierto es que esa imagen de los vecinos de la avenida de Arcos recibiendo a una masa ingente de motociclistas ha pasado a la historia, al menos, en lo que respecta a la jornada del viernes.

Así y todo, los vecinos seguían ahí, esperándolos, aguardando algún caballito, alguna quemada de neumáticos, algo que les levantara el ánimo, aunque la sensación que había ayer es que lo único que caldeaba el ambiente eran las cervezas, los cubatas y la música procedente del potente equipo de música del coche de unos jóvenes.

Los mismos hosteleros ya señalaba que la cosa estaba "cortita y con sifón". En el pub 'Lemans', a eso de las seis de la tarde se apostaba en la terraza más clientela local que foránea. "Anoche (por el jueves) cerramos a las cuatro de la mañana, pero no había mucho ambiente de motos", señalaba una de las camareras, que así y todo, indicaba que, con respecto al año pasado veía "más o menos el mismo ambiente. Esperamos que esta noche ya se anime más la cosa".

En 'Los Charrua' también había la misma impresión. La terraza estaba animada, pero para nada existía esa sensación de aglomeración de antaño. "De momento no se está notando mucho el ambiente", indicaban.

En la avenida de Europa, el grueso de las motos se apostaban frente a El Motorista, uno de los puntos de encuentro para los moteros. Allí, furgonetas de la Unidad de Intervención Policial y Policía Local (algunos en vehículos de la delegación de Urbanismo por eso de la falta de medios) se apostaban para controlar que no se produjeran altercados o 'ghymkanas' ilegales. Como mucho, el típico chaval haciendo el caballito a bordo de su 'scooter' para demostrar, a saber qué, a los moteros llegados de fuera.

En la avenida de Lola Flores, uno de los centros neurálgicos de la movida en Jerez, la cosa también estaba tranquila. Las terrazas estaban animadas, pero no más que cualquier fin de semana normal. Allí, al igual que en Álvaro Domecq, se han instalado carriles exclusivos para la circulación de motos para evitar atascos, pero ayer, hasta última hora de la tarde no se hacían necesarios.

Sólo el último tramo de la avenida Álvaro Domecq, donde se concentran tres bares de copas, parecía más animado. Allí, Paco, un motero venido de Jaén, razonaba la impresión generalizada del poco ambiente motero. "La gente, desde que la Policía cerró las calles en Jerez, prefiere irse a otros sitios, lo que pasa es que aunque ya se hayan vuelto a abrir, eso muchos no lo saben".

Por último, un paseo por el centro también demostraba que el ambiente se había trasladado a otras localidades. Por la mañana, por eso de que estarían en el Circuito, la presencia de moteros era testimonial. Por la tarde se veían algunos más, pero no parece que los hosteleros vayan a alegrarse de la caja de ayer.

En cuanto al punto donde más problemas se han venido dando en los últimos años, la avenida Blas Infante, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) se apostó allí desde primeras horas de la tarde para controlar que no se realizaran ghymkanas y para realizar controles preventivos. A pesar de la aglomeración de vecinos y algún caballito aislado, la situación estuvo "mucho más tranquila que el año pasado", señalaba la propia Policía a este medio.

Que la jornada del viernes fue muy tranquila también lo corroboran los talleres mecánicos consultadas por este medio.

Pedro Varela, de 'Moto line', enclavado en la calle Platino del Polígono Autopista, lleva doce años en este mundo y destacaba ayer que "antes, cuando se podía hacer el cafre, venían muchos a cambiar neumáticos, pero ahora se cuentan con los dedos de las manos. Hoy sólo me ha llamado un cliente que viene de madrid para que le cambie la goma esta tarde, pero de momento, poco más".

A escasos 40 metros, en Moto factory, la sensación era la misma. "El año pasado, de lunes a jueves notamos que la gente de Jerez venía para llevarse los complementos de cara al fin de semana, pero este año, ni eso. Y hoy, de momento, los que vienen no compran, sólo curiosean, y eso que tenemos ofertas muy buenas". Tan mal veían la cosa que afirman que "paradójicamente, estamos vendiendo más en otras tiendas que tenemos por la provincia que aquí".

En El Motorista, uno de los comercios especializados en el mundo de las dos ruedas, Manuel Jesús Calvente, promotor de ventas, destaca que durante los días del Mundial "no hacemos muchas ganancias, lo que hacemos es quitarnos stock". De todas maneras, Manuel piensa que la jornada de hoy "será mucho más fuerte".

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