Cuba "lamenta" la muerte del disidente, de la que culpa a Washington

  • El fallecimiento de Orlando Zapata levanta condenas en Europa y EEUU mientras el régimen cubano insiste en que en la isla no hay torturas.

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El Gobierno cubano lamentó la muerte de un disidente preso que llevaba casi tres meses en huelga de hambre y culpó de ella a Washington, en medio de un llamativo silencio de los otros gobiernos latinoamericanos y de una catarata de condenas y peticiones de libertad para Cuba en Europa y EE.UU. El presidente cubano, Raúl Castro, "lamentó" la muerte del preso político cubano Orlando Zapata, aseguró que es el resultado de la relación con Estados Unidos y afirmó que en la isla no hay torturas, en un breve comunicado enviado a la prensa extranjera.

La Comisión Europea, por medio del portavoz John Clancy, lamentó "profundamente" la muerte de Orlando Zapata, quien reclamaba ser tratado como un "preso de conciencia" y cumplía una pena de 36 años por varios delitos, como desacato.

Zapata, un albañil de 42 años, era uno de los 75 disidentes detenidos en 2003, en una operación ahora conocida como Primavera Negra, y acusados de conspirar con EE.UU., atentar contra la independencia del Estado y socavar los principios de la revolución. Además de manifestar sus condolencias a la familia de Zapata, que murió tras 85 días sin comer, Clancy recordó que "la Unión Europea ha pedido en muchas ocasiones al Gobierno cubano que mejore de manera eficaz la situación de los derechos humanos en el país mediante la liberación incondicional de todos los presos políticos".

La misma petición hizo el portavoz del departamento de Estado de EEUU, Philip Crowley, quien señaló que el Gobierno de Barack Obama está "profundamente entristecido" por la muerte del disidente. "La muerte de Zapata realza la injusticia de la detención en Cuba de más de 200 presos políticos que deberían ser liberados sin demora", agregó Crowley.

Orlando Zapata Tamayo era uno de los 55 "presos de conciencia" "adoptados" por Amnistía internacional, que desde Londres emitió un comunicado en el que acusó de "crueldad" al Gobierno de Raúl Castro, quien cumple precisamente dos años en la Presidencia acompañado de los presidentes Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil, y Hugo Chávez, de Venezuela. Zapata fue encarcelado por "ejercer pacíficamente su legítimo derecho a la libertad de expresión" y el régimen cubano estuvo "empeñado" en mantenerlo preso, dijo a Efe Gerardo Ducós, especialista en Latinoamérica de AI.

Por ahora hay una llamativa ausencia de reacciones por parte de los Gobiernos de América Latina, cuyos presidentes, incluido Raúl Castro, acaban de reunirse en México para acordar la creación de nuevo organismo regional sin Estados Unidos y Canadá.

Por el contrario, los cubanos contrarios al régimen iniciado por Fidel Castro hace más de 50 años, tanto los exiliados como los que permanecen en la isla, criticaron duramente y responsabilizaron al Gobierno cubano por esta muerte. Uno de ellos, Osvaldo Payá, distinguido con el Premio Sajarov en 2002, acusó además a Lula y a otros presidentes latinoamericanos de ser "cómplices" de las violaciones de los derechos humanos en Cuba por preferir "la relación armoniosa con la mentira y la opresión a la solidaridad abierta con el pueblo cubano". Además, en una declaración entregada a Efe en La Habana, Payá culpó al gobierno del general Raúl Castro de haber "asesinado lentamente" a Orlando Zapata Tamayo y aseguró que la oposición continuará su lucha "sin odio".

Desde Madrid, donde está promocionando un disco, el músico cubano Willy Chirino, también anticastrista, manifestó su "indignación" por la muerte de Tamayo, "un hombre que no quería vivir". "Era obvio que estaba tratando de suicidarse porque no podía continuar en esa situación", sostuvo Chirino.

Los Gobiernos de España y Francia, que manifestaron hace tiempo al de Cuba su inquietud por el deterioro de la salud de Zapata y le pidieran que fuera atendido, también lamentaron la muerte. En una declaración difundida por el portavoz del Ministerio francés de Exteriores, Bernard Valero, se señala que las autoridades francesas "deploran que esa petición de un gesto de humanidad no haya sido atendida". La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, calificó de "trágico" el fallecimiento de Zapata y afirmó en Bruselas que España y la Unión Europea están trabajando para que en Cuba haya una "plena transición" a la democracia protagonizada por el pueblo cubano y "cuanto antes". La embajada de España en La Habana transmitió sus condolencias a Reina Tamayo, madre del preso político cubano fallecido, que afirma que la muerte de su hijo fue un "asesinato premeditado".

El intelectual cubano exiliado Carlos Alberto Montaner acusó de "absoluta falta de piedad" a los hermanos Castro y afirmó que la huelga de hambre de Zapata fue una "forma desesperada de defender su dignidad de ser humano". Para Montaner, tanto el presidente cubano, Raúl Castro, como su hermano Fidel, de 83 años y apartado del ejercicio formal del poder desde febrero de 2008, son "dos fieles creyentes en el valor del escarmiento y del castigo público como formas de control social".

Varias organizaciones opositoras cubanas asentadas en España condenaron con rotundidad la muerte del preso político y reclamaron a España y al resto de naciones de la UE que sean más enérgicas en condenar el régimen castrista. Antonio Guedes, vicepresidente de la Unión Liberal Cubana (ULC), dijo que "la primera consecuencia lógica (del suceso) debería ser que haya un parón en la revisión de la política de la Unión Europea". El secretario general de la Fundación Hispano-Cubana, Javier Martínez Corbalán, opinó que "en el ámbito de los derechos humanos debe haber una exigencia internacional al Gobierno cubano". También deploró la muerte de Zapata la plataforma Cuba Democracia Ya, que describió el suceso como un "asesinato de Estado".

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