Escudos humanos frenan el avance

  • La ofensiva de la OTAN contra los talibanes en el sur de Afganistán encuentra resistencia por el uso de civiles como protección y las numerosas minas colocadas · Los insurgentes evitan combates directos

La amplia ofensiva liderada por Estados Unidos contra un bastión talibán en el sur de Afganistán se vio frenada ayer por minas y escudos humanos civiles que, según militares afganos, utilizan los islamistas.

Los generales de las fuerzas de Estados Unidos, Afganistán y la OTAN planearon durante meses el asalto al bastión de Marjah, y los insurgentes islamistas tuvieron suficiente tiempo para minar carreteras, edificios e incluso árboles.

La Operación Mushtarak se ha visto frenada por las numerosas minas colocadas en este sector de la provincia de Helmand, explican los oficiales de la coalición.

En Washington, el presidente Barack Obama reunió, confortado por la confirmación de que Pakistán y la CIA detuvieron al jefe militar de los talibanes afganos, a su Gabinete de guerra para evaluar la primera gran operación de la OTAN desde el envío de refuerzos para poner fin a un conflicto que dura ya más de ocho años.

La detención del mulá Abdul Ghani Baradar, confirmada por Estados Unidos y Pakistán, podría infligirle un duro golpe a la insurgencia talibán, que intenta tumbar al Gobierno afgano apoyado por Occidente.

Sobre el terreno, el principal general afgano implicado en la campaña acusó a los talibanes de utilizar escudos humanos.

"Han tomado rehenes. Nuestras tropas los han visto poniendo a mujeres y niños en los tejados de casas y disparando detrás de ellos", dijo el general Moheedin Ghori, comandante de los 4.400 soldados afganos que participan en la ofensiva, que moviliza a un total de 15.000 hombres (el resto del contingente es esencialmente estadounidense y británico).

Esta táctica, unida a la colocación de bombas caseras, "ha entorpecido el avance de nuestras tropas", lamentó el general Ghori.

"Las minas de los talibanes y el miedo a pérdidas civiles reducen nuestros movimientos", aseguró el general afgano.

En un caso señalado en un informe de operaciones al que la AFP tuvo acceso, varios talibanes fueron vistos disparando desde la ventana de una casa en la que se encontraban civiles.

Un portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi, desmintió las acusaciones de utilización de escudos humanos, calificándolas de "mentiras".

"Nunca hemos utilizado a civiles como escudos humanos. Estamos ahí, dispuestos a combatir a los invasores en combate directo", dijo Ahmadi en una llamada telefónica desde un lugar desconocido.

Los soldados británicos y afganos que rastrearon pueblos en la zona de Nad Ali, donde se encuentra Marjah, encontraron bombas colocadas junto a carreteras, en campos, colgadas de árboles y hasta emparedadas, según indicó esta semana un coronel afgano.

La OTAN indicó que los talibanes estaban resistiendo al avance.

"La operación Mushtarak va por buen camino", pero "los talibanes son tácticamente capaces, oponen resistencia y son astutos", declaró el mando de las fuerzas internacionales en un comunicado.

"El número de minas es considerable en estas zonas y las fuerzas combinadas deben ser muy comedidas en sus movimientos, para minimizar las pérdidas", añadió la OTAN.

El gobernador de la provincia, Mohammad Gulab Mangal, pudo trasladarse a Marjah y hacer izar la bandera afgana, símbolo de la soberanía del Gobierno afgano en la zona controlada por los combatientes talibanes en los últimos años.

La bandera fue izada en medio de un mercado desierto. Las tiendas estaban gravemente dañadas, prueba de que hubo combates intensos.

El gobernador estimó que Marjah todavía no estaba totalmente "limpia" de talibanes, como tampoco de minas.

Al quinto día de la ofensiva más importante desde la invasión del país en 2001, el balance es de cuatro soldados muertos en las filas de la OTAN. Treinta talibanes habrían muerto, y doce civiles fallecieron por error.

El objetivo es arrebatarle el control de la zona a los insurgentes y los barones de la droga. Si los talibanes son derrotados, la segunda fase permitiría restaurar la autoridad de Kabul en la zona.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios