El Eurogrupo espera la inminente petición de Grecia del tercer rescate

  • El nuevo ministro de Finanzas griego realiza una "presentación oral" sobre las intenciones de su Gobierno a sus homólogos de la zona euro tras el resultado del referéndum

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro siguen a la espera de que Grecia haga hoy finalmente un movimiento hacia la petición de un tercer rescate, con la presentación de una solicitud formal acompañada de nuevas propuestas sobre las que reabrir las negociaciones.

El nuevo ministro de Finanzas de Grecia, Euclides Tsakalotos, acudió ayer a su primer Eurogrupo con el aval de haber liderado en los últimos meses el equipo griego en las negociaciones entre Atenas y las instituciones que formaban la troika, pero con las manos vacías.

La Eurozona esperaba un documento de Atenas, pero finalmente Tsakalotos hizo una "presentación oral" sobre las intenciones del Gobierno griego tras la victoria del no en el referéndum celebrado el domingo en el país, cuya convocatoria el 26 de junio pasado marcó la ruptura de las negociaciones, dijeron fuentes europeas.

Grecia no ha aportado propuestas nuevas, ni ningún documento "concreto", confirmó tras el encuentro el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, quien explicó que, una vez que llegue la solicitud de Atenas, se mantendrá una teleconferencia del Eurogrupo, probablemente en la mañana de hoy.

"Esperamos una petición para un programa del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) de manera inminente, en las próximas horas o mañana", apuntó por su parte el ministro de Finanzas de Finlandia, Alexander Stubb, quien afirmó que el Eurogrupo fue un encuentro "útil".

Antes de esta reunión, Dijsselbloem aseguró que el Eurogrupo estaba preparado para hacer todo lo necesario para mantener a Grecia en el euro, aunque advirtió de que también se necesita que cualquier acuerdo con Atenas se asiente sobre unas bases "creíbles".

Fuentes comunitarias indicaron que Tsakalotos, quien sucede en el cargo al polémico Yanis Varufakis, ha logrado crear un ambiente con "menos confrontación" en el Eurogrupo de ayer.

Las malas relaciones de Varufakis con el resto de los ministros de la zona del euro propiciaron su dimisión el lunes para facilitar la firma de un acuerdo.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha mostrado su intención de lograr con rapidez un acuerdo que permita a su país permanecer en el euro.

Tsipras considera que la posición de Atenas ha quedado reforzada por el rechazo mostrado por el 61,3% de los griegos a la última oferta que los acreedores habían puesto encima de la mesa, aunque la delicada situación del país tras diez días de corralito bancario juega en su contra.

Grecia tiene que hacer frente, además, a un pago de 3.500 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE) el próximo día 20 con las arcas públicas exhaustas y después de no haber cumplido con el desembolso de 1.500 millones que debía al Fondo Monetario Internacional (FMI) el 30 de junio.

Los créditos de emergencia que la entidad monetaria europea presta a la banca helena a través de su mecanismo de asistencia a la liquidez (ELA) suponen la principal fuente de liquidez para el sector, que seguirá sometido a corralito al menos hasta mañana.

El 30 de junio también expiró la prórroga del segundo rescate financiero a Grecia sin que las partes hubieran logrado llegar a un acuerdo, por lo que ahora Atenas debe presentar una solicitud formal a sus socios para obtener una tercera ayuda.

Una vez suceda, el Eurogrupo deberá dar su visto bueno, lo que permitirá a la Comisión Europea (CE) y al BCE analizar la situación económica de Grecia, como primer paso hacia un nuevo rescate.

"Luego tendremos un nuevo Eurogrupo para decidir cuándo empezamos formalmente las negociaciones sobre un posible programa", explicó Dijsselbloem. "Todo esto tiene que hacerse en cuestión de días, como saben tenemos muy poco tiempo", advirtió.

Después del Eurogrupo y antes del comienzo de la cumbre de líderes del euro que también se celebró ayer en Bruselas, Tsipras mantuvo un encuentro con el jefe del Estado francés, François Hollande; la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker.

Esta cita fue el primer cara a cara de Tsipras con los dirigentes de los dos países con mayor peso en la UE y el del Ejecutivo comunitario, una de las tres instituciones que formaban la antigua troika (junto al BCE y el FMI), tras el referéndum del domingo.

El encuentro se organizó por "iniciativa conjunta" de los líderes europeos, que estaban interesados en reunirse con Tsipras para asegurarse de que conoce al detalle el proceso que debe seguir Atenas, declararon fuentes europeas.

A su llegada a Bruselas, Merkel afirmó que "no hay un camino posible" de salida de la crisis griega, sin que el Gobierno de Grecia realice las reformas y ajustes que necesita. "No estamos hablando de semanas, sino de unos pocos días", dijo la canciller alemana, que reiteró que para su país "la solidaridad a nivel comunitario y la responsabilidad a nivel nacional no pueden desligarse".

Hollande coincidió con Merkel en que hace falta rapidez para responder a la situación en Grecia, y recalcó que las decisiones se deben tomar de aquí a una semana.

"Queremos que Grecia siga en la zona euro", afirmó Hollande a su llegada a la cumbre, y añadió que la UE debe "demostrar responsabilidad, solidaridad y rapidez".

Según el presidente francés, es necesario actuar con responsabilidad "porque hay mucho en juego" y opinó que Europa debe hacer gala de solidaridad y ofrecer una ayuda inmediata a Grecia.

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