El Gobierno de Prodi pende de un hilo tras la 'deserción' de un partido

  • Un pequeño grupo democristiano, que aporta tres senadores, abandona la coalición tras conocerse que los jueces imputan a su líder, hasta ahora ministro de Justicia, en un importante caso de corrupción

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El ministro italiano de Justicia, Clemente Mastella, que renunció el miércoles por un escándalo de corrupción, anunció ayer que su partido, Udeur, indispensable para la supervivencia del Gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, se retira de la coalición.

"Nos vamos. Retiramos nuestro apoyo. Se abren serios problemas para la coalición", declaró Mastella en una conferencia de prensa, en la que confirmó su renuncia al cargo, anunciada la víspera.

El apoyo del pequeño partido católico de centro fundado por Mastella, Udeur, que cuenta con tres senadores, es indispensable para que Prodi mantenga la estrecha mayoría parlamentaria de un voto en la Cámara Alta.

El ex ministro explicó que ofrece el apoyo "externo" a la coalición de gobierno y que votará en el Parlamento según sus propios principios. "Respetaremos el programa electoral" con el que se ganaron las elecciones en abril de 2006, pero "siguiendo nuestros valores católicos, de respeto a la Iglesia", afirmó.

El ministro de Justicia presentó su renuncia el miércoles después de que un juez ordenara la detención domiciliaria de su esposa, un consuegro y más de 20 dirigentes de su partido por corrupción y malversación. Prodi la rechazó, aunque no se sabía aún que el ministro también estaba involucrado en la investigación judicial.

Mastella, que recibió posteriormente una notificación de que era investigado por siete delitos de corrupción y tráfico de influencias, atacó de nuevo a la magistratura. "Estamos frente a una crisis del sistema y no sólo de gobierno", dijo al acusar a los magistrados de haber preparado "científicamente" una crisis política.

"Si los jueces quieren que un gobierno caiga, lo pueden hacer", comentó tras proclamarse en varias ocasiones inocente.

La deserción del partido de Mastella de la coalición genera serias dificultades para el frágil gobierno de centroizquierda, desprestigiado en estos días por la crisis de las basuras de Nápoles, la anulación de la visita del papa Benedicto XVI a la universidad de Roma y las discretas perspectivas económicas para 2008.

El jefe de Gobierno italiano, Romano Prodi, decidió asumir provisionalmente el ministerio de Justicia tras la renuncia de Mastella y le concedió un plazo para aclarar su situación judicial.

"Asumo de forma provisional el ministerio para enviar un mensaje a la magistratura" para que acelere la instrucción del caso y Mastella pueda así regresar a su cargo, declaró Prodi ante el pleno de la Cámara de Representantes. "Contamos en el pasado y contaremos en el futuro con el partido Udeur", subrayó Prodi, aplacando así temporalmente la tensiones.

Por su parte, algunos partidos de la oposición de derecha pidieron la dimisión de Prodi, al que acusaron de "total falta de dignidad". "Háganse un examen de conciencia sobre los males que están provocando al país", pidió Ignazio la Russa, portavoz de los diputados del partido de derecha Alianza Nacional (AN).

La caída del Gobierno liderado por Prodi no implica la convocatoria automática de elecciones anticipadas, según el sistema parlamentario vigente en Italia.

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, única figura que puede disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, ha dicho en varias ocasiones que no convocará elecciones en caso de crisis con la actual ley electoral, adoptada por el gobierno precedente de Silvio Berlusconi y conocida en los corredores del Congreso como "la cochinada".

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