Israel y Hamas inician la tregua en un clima de gran incertidumbre

  • Israelíes y palestinos esperan que el alto el fuego traiga el final de los ataques, aunque lo que prima es el recelo y la sensación de que no durará mucho tiempo

Israelíes y palestinos esperan que la tregua que entró en vigor ayer traiga el fin de los ataques y el flujo de productos y mercancías a la franja de Gaza, aunque lo que prima es el recelo y la sensación de que no durará mucho tiempo.

Desde que se inició, Israel y Hamas mantienen sin incidentes el alto el fuego pactado con la mediación de Egipto y de una duración de seis meses, después de que la jornada anterior ambas partes intensificaran sus ataques.

Horas antes de que entrara en vigor la tregua, un miliciano palestino perteneciente al brazo armado de Hamas murió por fuego del Ejército israelí en el sureste de la capital de la Franja, informaron fuentes sanitarias y del propio movimiento islamista.

Al iniciarse formalmente el alto el fuego, patrulleras de la Marina israelí efectuaron disparos al aire en la zona fronteriza del norte de la Franja de Gaza, que cayeron en el mar sin provocar heridos, informó una portavoz del Ejército de Israel.

"El objetivo de la misión era advertir a unas embarcaciones palestinas que navegaban en aguas de una zona de seguridad cerrada próxima en las inmediaciones de Israel", añadió.

El incidente fue precedido el miércoles por el disparo de más de una treintena de cohetes desde Gaza contra poblaciones israelíes aledañas, y al menos tres ataques aéreos de Israel que dejaron cinco milicianos heridos.

El brazo armado de Hamas expresó ayer en un comunicado su compromiso con la tregua, aunque advirtió de que "no es un regalo gratuito a las fuerzas ocupantes" y, que "responderá con dureza si Israel la viola".

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, previno al movimiento islamista, que controla la Franja de Gaza desde hace más de un año, que la tregua es la última oportunidad que tiene antes de una incursión militar de envergadura de su Ejército.

Los seguidores del grupo islamista y los palestinos de Gaza "están hartos de Hamas" tras años de violencia, declaró Olmert a un periódico australiano.

El Ministerio de Exteriores de Israel insiste en que no se ha negociado directamente con Hamas, al que hará responsable de cualquier agresión procedente de la Franja.

Por su parte, Israel deberá interrumpir sus operaciones militares, levantar el bloqueo impuesto a la Franja y reabrir progresivamente los puestos fronterizos de ese territorio.

Bader al-Shanti, contable de 26 años y residente en Gaza cree que el acuerdo "es bueno para las dos partes; para los palestinos porque allana el terreno a la reconciliación entre Hamas y Al Fatah; y para los israelíes porque el presidente está inmerso en una crisis política, pero en todo caso la tregua nos beneficia".

También apoya la tregua el habitante de la Franja Khader Mohammed, profesor de 55 años, aunque sostiene que "los judíos nunca cumplen con sus promesas, sólo han aceptado el acuerdo por sus crisis internas. Sólo confío en Alá".

Al otro lado de la frontera, Erez Tidhar, responsable del cuerpo de voluntarios de la Policía en la localidad israelí de Netivot, confía en que el alto el fuego "continúe y sea verdadero" aunque subraya que "sólo servirá para que los palestinos descansen un poco y se rearmen".

Aclara que "lamentablemente todo el mundo cree que sólo es cuestión de tiempo hasta que otra vez los palestinos empiecen a lanzar misiles".

Con todo, la mayor parte de la población en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, en total el 83%, respalda la tregua, según una encuesta difundida por el Centro Palestino de Opinión Pública.

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