El Mossad, en el centro del escándalo

  • El servicio secreto israelí es objeto de críticas por matar a un líder de Hamas en Dubai y, para colmo, dejar huellas

El Mossad, el servicio secreto israelí, sospechoso de haber asesinado en enero a un dirigente del movimiento islamista palestino Hamas en Dubai, era ayer objeto de una lluvia de críticas en Israel por una acción en la que, para colmo, habría dejado huellas.

Los medios israelíes, así como ex dirigentes del Mossad, se preocupan por los problemas que puede acarrear el asesinato de Mahmud al Mabhuh, el 20 de enero, si se demuestra que siete presuntos miembros del comando que realizó la acción usaron nombres de israelíes titulares de otra nacionalidad.

El diario Haaretz pide directamente la dimisión del jefe del Mossad, Meir Dagan, reconocido partidario de acciones directas y de "operaciones de liquidación".

El corresponsal militar del diario reprocha al primer ministro, Benjamin Netanyahu, "no escuchar a quienes le advertían contra la prolongación del cargo" que Dagan ocupa desde octubre de 2002.

"¿Una operación exitosa? Nada menos seguro", tituló el diario Yediot Aharonot, según el cual "los fallos se revelan cada vez más numerosos en esta operación inicialmente considerada un éxito".

Mabhuh, considerado por Israel un importante suministrador de armas de Hamas e implicado en el asesinato de dos soldados israelíes, fue eliminado y el comando que lo mató logró huir.

Pero el diario, sin incriminar directamente al Mossad, destacó que "quienes montaron esta operación no tomaron en cuenta la profesionalidad de la Policía de Dubai", que pudo identificar a los sospechosos al examinar las imágenes de la cámaras de vigilancia.

Un ex responsable del Mossad, citado por la radio, cree que éste pudo cometer un "grave error" si se demuestra que utilizó pasaportes de israelíes, sobre todo sin el consentimiento de éstos, y descartó la posibilidad de que un "grupo terrorista haya tenido la posibilidad técnica de acceder a los registros de pasaportes que permita semejante falsificación".

Un ex subjefe del Mossad, Rafi Eytan, emitió en cambio la hipótesis de que "un servicio de Inteligencia extranjero" haya querido "incriminar a Israel utilizando identidades robadas".

La prensa publicó ayer las fotos de seis israelo-británicos y un israelo-alemán que se quejaron de que sus identidades fueron usurpadas.

Los comandos israelíes utilizaron frecuentemente falsos pasaportes extranjeros, especialmente en 1997 cuando agentes del Mossad intentaron asesinar a Jaled Meshal, un dirigente de Hamas en Jordania, donde entraron con pasaportes canadienses.

En 2005, Israel presentó sus disculpas a Nueva Zelanda después de que dos agentes del Mossad fueran condenados a seis meses de prisión por un tribunal de Auckland por haber intentado obtener ilegalmente pasaportes de ese país.

Según especialistas de Inteligencia, los servicios secretos tienen una necesidad creciente de utilizar identidades auténticas para la fabricación de falsos pasaportes, dados los medios informáticos sofisticados de que disponen actualmente las policías de fronteras.

La Policía de Dubai anunció el martes que dos sospechosos palestinos, que habrían ayudado al comando, fueron detenidos y estaban siendo interrogados.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, negó ayer que el Mossad esté detrás del asesinato. "No es correcto" asumir que Israel instigó el asesinato, señaló. "No sé por qué damos por hecho que fue Israel o el Mossad quien utilizó esos pasaportes o identidades de ciudadanos británicos", dijo Lieberman a la radio de las Fuerzas Armadas israelíes.

La Policía de Emiratos Árabes Unidos ha identificado a 11 europeos como sospechosos de la muerte de Mahbuh, entre ellos tres con pasaporte irlandés y seis con pasaporte británico. Sin embargo, los gobiernos de ambos países señalaron que no habían expedido esos documentos y que eran "falsos". Entre los detenidos hay también un francés y un alemán.

Según informó ayer la británica BBC, dos de los hombres británicos que han vivido en Israel durante muchos años estaban consternados por el hecho de que hubiesen utilizado sus identidades.

Melvyn Mildiner, de 31 años, que posee pasaporte británico e israelí, afirmó a la BBC que nunca había estado en Dubai y reveló que aunque el nombre y el número identificativo del pasaporte utilizado en ese emirato concordaban con los suyos, la fecha de nacimiento difería de la suya por sólo unos pocos días.

Por su parte, Paul Keeley, de 42 años, británico de nacimiento y constructor de profesión, ha vivido en un kibutz en el norte de Israel en los últimos 15 años y no ha abandonado el país en dos, informaron ayer la BBC y el diario Daily Telegraph.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico convocó al embajador de Israel en Londres para tratar el asunto del uso de pasaportes británicos falsos.

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