Mugabe consuma la farsa electoral y proclama su "arrolladora victoria"

  • El presidente de Zimbabue asume un nuevo mandato de cinco años "por la gracia de Dios" a despecho del alud de críticas por sus sanguinarios métodos

El veterano presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, asumió ayer un nuevo periodo de cinco años como mandatario del país africano, tras ser declarado como ganador absoluto de unas elecciones calificadas de farsa por la oposición y la comunidad internacional, y en las que fue el único candidato. "Yo, Robert Mugabe, juro que serviré como presidente, con la gracia de Dios", dijo el gobernante aclamado durante una ceremonia en su residencia oficial en Harare.

El nuevo mandato extiende así los 28 años de gobierno de Mugabe en la ex colonia británica.

La Comisión Electoral de Zimbabue dio ayer a conocer los resultados oficiales de los comicios, en los que obtuvo el 85.51% de los votos, expresados, según las ONG y la prensa internacional, en un clima de terror ante la represión de los partidarios de Mugabe y la policía.

Según el cómputo oficial, Mugabe habría obtenido 2.150.269 votos, frente a los 233.000 cosechados por Morgan Tsvangirai -líder del partido opositor MDC- pese a que éste se retiró de la segunda vuelta presidencial a la vista de la violencia e intimidación que han padecido sus seguidores.

Como si no con él no fuera la cosa, Mugabe proclamó jactancioso horas antes del cómputo oficial: "Nos dirigimos hacia una victoria arrolladora. Hemos ganado en todos los distritos de Harare, mientras que en marzo (en la primera vuelta) sólo obtuvimos uno. Esa es la tendencia".

Con ademán conciliador, hasta mostró sus "esperanzas" en entablar un rápido diálogo con la oposición. "Tengo la esperanza que dentro de poco llevaremos a cabo consultas entre los partidos políticos de diferentes opiniones con el fin de instaurar un diálogo serio que modere nuestras diferencias y desemboque en una era de unidad y de cooperación", declaró Mugabe, de 84 años, de los cuales lleva 28 en el poder.

Los jefes de Estado africanos se reunirán hoy en la localidad egipcia de Sharm el Sheij en un ambiente marcado por los llamamientos internacionales a intervenir para solucionar la crisis política de Zimbabue. A lo largo de los dos días que durará la XI cumbre de jefes de Estado de la Unión Africana (UA), la situación en Zimbabue será uno de los temas principales de la agenda de la reunión, según coinciden en señalar todos los observadores.

Está previsto que Mugabe acuda a la cita.

Numerosas voces se han levantado para pedir a la UA que intervenga para dar una salida negociada a esa crisis, como la UE, el arzobispo surafricano Desmond Tutu, el primer ministro británico, Gordon Brown, o la canciller alemana, Ángela Merkel, que calificó de "farsa" la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Zimbabue y anunció que defenderá un endurecimiento de las sanciones de la UE contra el régimen de Mugabe. "Como presidente, Mugabe ha perdido toda legitimidad", asegura la canciller, en declaraciones que publicará en su edición de hoy el diario alemán Die Welt.

Ante las críticas, Mugabe, de 84 años, se ha mostrado desafiante y ha declarado que "ningún país del mundo puede dictar a Zimbabue cómo debe celebrar sus elecciones". Y ya ha avisado a otros gobernantes del continente por si tuvieran intención de sancionarle: "Algunos países africanos han hecho cosas peores, me gustaría que los líderes africanos que hoy me señalan demostraran que sus manos están más limpias que las mías".

Para ejercer más presión, medio centenar de organizaciones no gubernamentales africanas que se reúnen estos días en Sharm el Sheij, en una cumbre paralela, ya han instado a los líderes de la UA a que condenen públicamente al régimen de Mugabe.

Según los representantes de esas organizaciones, mientras que países como Sudáfrica se oponen a que se trate la cuestión de Zimbabue en las sesiones de la cumbre, otros como Senegal insisten en la necesidad de alcanzar una postura unitaria sobre esa crisis.

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