Nuevas bajas en el equipo de Obama por evadir el pago de impuestos

  • La renuncia de Tom Daschle al cargo de secretario de Sanidad es el golpe más duro para el presidente · También abandona la encargada de supervisar la eficacia del Gobierno por una deuda de 900 dólares

El senador demócrata Tom Daschle, designado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para dirigir el Departamento de Sanidad, ha rechazado finalmente el ofrecimiento para formar parte del gabinete tras confirmarse que tuvo problemas con Hacienda al no pagar parte de sus impuestos y que los republicanos estaban bloqueando su confirmación en el Senado.

"Pido disculpas al presidente Obama, a mis colegas en el Senado y al pueblo estadounidense", afirmó el senador en declaraciones a los periodistas para confirmar su decisión en el Capitolio, donde sin embargo volvió a insistir en que se trató de un "error producto del desconocimiento" y que nada más detectarlo lo puso en conocimiento de las autoridades.

Obama, que aceptó con "profunda tristeza" su decisión, había designado al senador demócrata para hacerse cargo de uno de los grandes retos de la nueva Administración, modernizar el sistema sanitario de Estados Unidos, un país donde unos 45 millones de personas no tienen cobertura médica, en un intento por crear un sistema "asequible" y "accesible" para toda la población.

Daschle renunció a su designación a pesar de que el presidente había expresado el lunes públicamente todo su apoyo a la persona que había elegido para dirigir su política sanitaria. Su cargo estaba pendiente de confirmación del Senado, donde los republicanos del Comité de Finanzas bloqueaban la candidatura por haber dejado de pagar casi 100.000 euros de impuestos.

El senador no declaró ingresos por servicios de consultoría y dio un uso personal a un coche con chófer facilitado por un amigo. Además de pagar los impuestos atrasados tuvo que hacer frente a varias multas por no declarar ingresos gravables durante un mes en 2007 y por deducirse impuestos erróneamente por donaciones realizadas a ONG.

La decisión de Daschle se conoció poco después de que Nancy Killefer, la candidata designada por Obama para trabajar en la Casa Blanca al frente de una nueva oficina para controlar el presupuesto y garantizar la eficiencia del Gobierno, rechazara la propuesta tras conocerse que tampoco pagó una parte de sus impuestos.

Killefer, una antigua funcionaria de la Administración Clinton y actual ejecutiva de la consultora McKinsey & Company, había sido designada por Obama para dirigir un puesto de nueva creación para "controlar el gasto público y dar mayor transparencia a los presupuestos federales" y evitar "derroches innecesarios" en los programas sociales de la nueva administración.

El hoy nuevo secretario del Tesoro, Timothy Geithner, también vio su designación en juego tras conocerse que no pagó una parte de sus impuestos cuando trabajaba como autónomo para el Fondo Monetario Internacional y que contrató a una empleada sin papeles para trabajar en su casa, aunque finalmente el Senado confirmó su nominación. Tras estos dos reveses, el presidente mantiene la confianza en sus candidatos a la Administración y en el proceso para seleccionarlos, aseguró la Casa Blanca.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, afirmó que tanto el ex candidato a la cartera de Sanidad, Tom Daschle, como Nancy Killefer retiraron sus nombres para "no ser una distracción" en las prioridades de actuación.

Obama "tiene confianza en las personas que ha elegido para servir en su Administración" y en el sistema para seleccionarlas, sostuvo Gibbs en varias ocasiones ante las preguntas insistentes de los medios.

Gibbs aseguró también insistentemente que las renuncias fueron una decisión de los afectados y repitió que la Casa Blanca "no" ejerció presiones en este sentido.

El portavoz rechazó que las renuncias representen una mancha en las promesas de reforma ética y de transparencia con las que el presidente llegó a la Casa Blanca.

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