Obama inicia en Canadá su primera salida al exterior como presidente

  • Los canadienses temen que el nuevo mandatario exija una mayor implicación de su país en el conflicto de Afganistán

Aunque la mayoría de canadienses preparan con entusiasmo la llegada hoy a Ottawa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el que será su primer viaje oficial al extranjero, a muchos les preocupa el creciente proteccionismo comercial del país vecino y la posible presión sobre el compromiso canadiense en Afganistán.

Desde la visita del presidente John F. Kennedy en 1961, Canadá nunca se había mostrado tan ilusionada con un mandatario estadounidense. La aprobación de Obama entre los ciudadanos canadieneses es de un 82%, más que la suma del primer ministro, Stephen Harper (35%) y el líder de la oposición, Michael Igantieff (44%).

Se espera que decenas de miles de personas se congreguen en las calles de Ottawa para ver pasar a Obama. Sin embargo, detrás de ese fervor y renovada buena voluntad, se esconde también un creciente malestar hacia las políticas económicas del presidente estadounidense, que podrían amenazar el libre flujo del comercio bilateral, de 1.500 millones de dólares diarios. La consigna "compre estadounidense" contenida en el paquete de rescate de 787.000 millones de dólares se considera precursora de un creciente ambiente proteccionista, en sus exigencias de que los proyectos financiados con dinero público usen hierro, acero y productos manufacturados estadounidenses. Y en 2007, las ventas de esos bienes canadienses al país vecino alcanzaron 7.600 millones de dólares.

Además, preocupa también que Obama presione a Canadá para permanecer en Afganistán cuando culmine su mandato, en 2011. Canadá tiene desplegados 2.700 soldados en la convulsa provincia de Kandahar. Con 108 muertos y más de 300 heridos, las bajas de los soldados canadienses superan las del resto de países de la Alianza Atlántica en Afganistán.

Tampoco está claro si otro de los asuntos candentes, el de los prisioneros de Guantánamo, se pondrá sobre la mesa durante la estancia de seis horas de Obama, como esperan grupos eclesiásticos y civiles canadienses.

Canadá es el único país occidental que todavía tiene un ciudadano en el campo de detención de la bahía cubana: Omar Khader, que tenía 15 años cuando fue arrestado en Afganistán acusado de matar a un médico estadounidense en 2002.

Grupos defensores de los derechos humanos están presionando al gobierno de Harper para que logre la repatriación del detenido.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios