Obama y McCain endurecen sus ataques en vísperas del segundo debate

  • Los demócratas sacan a la luz un vídeo que relaciona a McCain con un escándalo finaciero ocurrido en los 80 · Los sondeos dan una ventaja de 8 puntos al senador de Illinois.

Los candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, continuaron este martes su andanada de ataques para persuadir a los votantes indecisos, cuando las encuestas tienden a favorecer al demócrata.

En vísperas de su penúltimo debate en la Universidad Belmont, en Nashville (Tennessee), los candidatos continuaron intentando reabrir viejas heridas sobre su pasado.

La campaña de McCain acusó a Obama de asociarse con William Ayers, ex militante y fundador del grupo radical Weathermen, que en los años 60 se atribuyó atentados contra el Pentágono y el Capitolio.

Obama no mantiene vínculos con Ayers, ahora profesor universitario, aunque los hijos de ambos acuden al mismo colegio.

Al contraataque, la campaña de Obama divulgó un documental de 13 minutos en el que destacó los vínculos de McCain con el banquero Charles Keating, que fue declarado culpable de fraude financiero a principios de los 90 y pasó cinco años en prisión.

Keating era el presidente de la firma Lincoln Savings, cuya quiebra hizo que más de 20.000 inversores, la mayoría de ellos de edad avanzada, perdiesen sus ahorros.

Tras una investigación del Congreso, los legisladores determinaron que McCain no cometió irregularidades para beneficiar a Keating, en el escándalo financiero conocido como Keating five, porque implicaba a cinco senadores.

Obama ha dicho que la reciclada línea de ataque de McCain no es más que un acto de "distracción" y "desesperación" porque, a su juicio, al senador republicano se le agota el tiempo y las ideas para persuadir a los votantes.

Como anticipo de lo que le espera a Obama, la compañera de candidatura de McCain, Sarah Palin, dijo este martes en una entrevista con el diario The New York Times que es válido ampliar la discusión sobre los vínculos de Obama con Ayers y con su otrora mentor espiritual, el reverendo afroamericano Jeremiah Wright.

Sus comentarios parecen contradecir la postura de McCain, que en abril pasado censuró un anuncio del Partido Republicano de Carolina del Norte que tachaba a Obama de "extremista" por su asociación con Wright.

En esa ocasión, McCain afirmó que ese tipo de ataques no tendría lugar en su campaña presidencial.

Kristine Lalonde, profesora de la Universidad Belmont, dijo que "los ataques personales surten efecto, aun cuando la gente dice que no le gusta ese tipo de campaña".

"Esos ataques son los que muestran una distinción muy aguda entre los candidatos. En el debate de mañana creo que veremos un buen comportamiento de los candidatos porque estarán frente a votantes reales y no podrán evadir sus preguntas", precisó la experta.

"Muchos votantes están sufriendo los efectos de la crisis económica y los candidatos tendrán que dar respuestas claras y no recurrir a ataques", agregó.

Obama ha dejado claro que no permitirá el tipo de difamación que se usó en el 2004 en contra del entonces candidato demócrata, John Kerry, y que hundió sus aspiraciones presidenciales.

Aunque en el debate de mañana los votantes podrán hacer preguntas de cualquier índole se prevé que la crisis económica será el asunto dominante.

Si la idea de McCain es sembrar la duda sobre Obama, la del senador de Illinois es pintar a su rival como un simple calco del presidente de EEUU, George W. Bush, y eso, al parecer, está surtiendo efecto en estados clave en esta contienda.

Los sondeos, con Obama

Una encuesta nacional de la cadena CNN indicó este martes que Obama amplía su ventaja sobre McCain, cuando que el país vive con gran ansiedad la crisis financiera y la popularidad de Bush se sitúa ahora en el 24 por ciento.

Según esa encuesta, Obama tiene una ventaja de ocho puntos sobre McCain, el doble de lo que el demócrata obtuvo en la misma encuesta a mediados de septiembre.

El 53 por ciento de posibles votantes respaldó a Obama para la presidencia del país, frente al 45 por ciento que apoyó a McCain, indicó la encuesta.

La llamada "encuesta de encuestas" de la CNN incorpora también los datos de los sondeos de Gallup y Hotline efectuados entre el 3 y 5 de octubre pasados.

Así, Obama aventaja a McCain por seis puntos, con 49 por ciento contra el 43 por ciento del senador republicano, según la encuesta.

La impopularidad de Bush es una mala noticia para McCain porque, según sugiere la encuesta, un creciente número de estadounidenses cree que el candidato republicano continuaría las mismas políticas del actual inquilino de la Casa Blanca.

Otro sondeo de la Universidad Suffolk (Boston) sitúa a Obama a la cabeza con un 51% de la intención de voto, frente al 39 % de McCain.

Real Clear Politics, un sitio de internet que elabora una media de las distintas encuestas, da a Obama una ventaja en Virginia de 4,9 puntos.

"Barack Obama ha construido una coalición de progresistas de las áreas residenciales al norte (del estado), votantes afroamericanos del sur y jóvenes de todo el estado", dijo este lunes en declaraciones a los medios David Paleologos, director del centro de investigación política de la Universidad Suffolk en Boston.

Según Paleologos, esa amplia coalición sugiere que el liderazgo de los republicanos en las elecciones presidenciales estadounidenses, que dura ya cuatro décadas, está en peligro.

Los resultados de la encuesta son muy distintos a los obtenidos por la firma encuestadora Mason Dixon, que la semana pasada otorgó un margen de tres puntos a McCain en Virginia.

McCain y su compañera de fórmula, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, planean hacer campaña en Virginia la próxima semana.

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