Occidente pide más sanciones contra Siria y Arabia Saudí, armar a la oposición

  • Túnez y Qatar proponen el envío de una fuerza árabe para poner fin a la masacre del régimen de Al Asad en la Conferencia Internacional · La Media Luna Roja entra en Homs para evacuar a los heridos

EEUU y Francia multiplicaron ayer sus advertencias a Siria, a la que amenazaron con sanciones, al tiempo que Túnez y Qatar propusieron el envío de una fuerza árabe para poner fin a las masacres del régimen de Bashar al Asad.

En la conferencia internacional sobre Siria en Túnez, el país que dio origen a la primavera árabe, los representantes tunecino y qatarí propusieron la creación de una "fuerza árabe" que actúe en Siria en el marco de la Liga Árabe.

Pero la creación de semejante fuerza debería obtener el visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU, recordó el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppé. "Algunos hablan de esa hipótesis. Es el Consejo de Seguridad el que debe dar luz verde a semejante operación", declaró a la prensa, precisando que esta iniciativa no se había valorado en los trabajos a puerta cerrada.

Más de 60 países participaron en la reunión, con Rusia y China como grandes ausentes, en la que se estudiaron las medidas de ayuda al pueblo sirio y cómo aumentar la presión sobre el régimen.

De hecho, anoche, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Media Luna Roja se encontraban en Baba Amr, un barrio rebelde de Homs, para evacuar a las víctimas de los bombardeos, entre ellos los dos periodistas occidentales heridos y los cuerpos de los otros dos reporteros muertos.

Al inicio de la conferencia, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, advirtió a Al Asad que "pagará un alto precio por ignorar la voluntad de la comunidad internacional y violar los derechos humanos de vuestro pueblo". Clinton abogó por incrementar "las prohibiciones de viajar a los altos responsables del régimen, congelar sus haberes, boicotear el petróleo sirio, suspender cualquier nueva inversión y estudiar el cierre de embajadas y consulados".

Juppé apostó por reforzar las sanciones. "A partir del lunes (en Bruselas) tomaremos nuevas medidas fuertes, especialmente el bloqueo de los haberes del Banco Central Sirio", precisó.

El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Saud al Faysal, fue más allá y calificó como "excelente" la idea de armar a la oposición siria, "porque necesitan protegerse".

Estas presiones suponen un contrapunto al llamamiento de Qatar, influyente emirato de Oriente Próximo, y Túnez a favor de la creación de una fuerza árabe de intervención. "Queremos que esta reunión sea el inicio del cese de la violencia en Siria y esto no puede ocurrir si no es con la formación de una fuerza árabe internacional que garantice la seguridad, abra corredores de ayuda humanitaria y aplique las decisiones de la Liga Árabe", expuso el jefe de la diplomacia qatarí, el jeque Hamad ben Jasim al Thani.

El presidente tunecino, Moncef Marzuki, aseguró por su parte que "la situación actual exige una intervención árabe en el marco de la Liga Árabe, una fuerza árabe para preservar la paz y la seguridad, y para acompañar los esfuerzos diplomáticos con vistas a convencer a Bashar de que debe irse". Marzuki también pidió que se conceda "inmunidad judicial" a Al Asad y su familia, y mencionó un eventual refugio en Rusia.

Los participantes en la conferencia de Túnez (EEUU, la UE, los países de la Liga Árabe, Turquía y diversos movimientos de oposición siria) deben buscar una salida al conflicto, un plan de ayuda humanitaria, el reconocimiento de la oposición siria y el apoyo a la transición democrática.

Clinton dijo que su país ofrece 10 millones de dólares en ayuda humanitaria urgente para que la crisis siria "no se convierta en la mayor catástrofe" de la historia.

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