Occidente se harta de Irán

  • EEUU y Francia consideran que el último giro de Teherán con respecto a su programa nuclear marca el fracaso de las negociaciones e instan a tomar el camino de las sanciones económicas y diplomáticas

EEUU y Francia consideran que el último giro en la posición iraní sobre su programa nuclear marca el fracaso de la negociación y exige ahora tomar el camino de las sanciones económicas y diplomáticas, para lo que van a buscar el consenso inmediato de la comunidad internacional.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el responsable de Defensa estadounidense, Robert Gates, coincidieron en que el anuncio hecho el domingo por Irán de que va a enriquecer uranio echa por la borda todas las ofertas de diálogo propuestas.

"Irán lo ha rechazado todo", lamentó Gates en una comparecencia conjunta ante la prensa con Sarkozy, que puso el acento en la "total convergencia" de posiciones sobre el análisis de la situación y los pasos que hay que dar.

"Toda la comunidad internacional ha intentado establecer condiciones de diálogo durante meses" con el régimen iraní pero "no se ha conseguido nada", explicó el titular francés de Defensa, Edgar Morin, que dijo tener "la certidumbre y la convicción" de que los programas nucleares iraníes "tienen un objetivo militar".

Por eso consideró que "desgraciadamente, será necesario un diálogo internacional que conducirá a nuevas sanciones" ya que no hay alternativa a "trabajar en nuevas medidas" contra Irán en el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Tenemos que encontrar una forma pacífica de resolver esta cuestión", para lo que es necesario que toda la comunidad internacional presione unida a Teherán, señaló Gates.

Preguntado sobre si tiene garantías de que Israel no atacará militarmente a Irán, el jefe del Pentágono respondió que "todos están interesados en que la cuestión se resuelva sin llegar a un conflicto". Pero puntualizó que "hay que afrontar la realidad" y si Irán con su programa nuclear llega a disponer de armas atómicas, habrá una escalada de proliferación en Oriente Próximo y "ése es un gran peligro".

Ante esa perspectiva, insistió en su intención de utilizar "los canales económicos y diplomáticos".

Gates, que se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el ministro de Exteriores, Bernard Kouchner, puso el acento en que "la comunidad internacional ha ofrecido múltiples oportunidades a Irán" para demostrar que el uranio enriquecido lo quería para su reactor de investigación y no para dotarse del potencial para fabricar armas atómicas.

Una vez constatada que esa línea se ha agotado, Gates recordó que el grupo 5+1 (los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) ya había establecido que "el próximo paso es la acción de presión de la comunidad internacional".

A ese respecto, Kouchner mostró dudas sobre la posibilidad de que se pueda votar una resolución en el Consejo de Seguridad durante su presidencia este mes, en particular por las reticencias de China. "Todavía no hemos convencido a los chinos", explicó el ministro francés de Exteriores, que también señaló que aunque "los rusos van a votar", no se sabe cuándo estarán dispuestos a hacerlo, sobre todo teniendo en cuenta que la resolución ni se ha presentado ni se ha escrito.

"Hay una lista de sanciones estadounidense, una lista de sanciones europeas: hay que comparar la eficacia, saber lo que se quiere", argumentó Kouchner, antes de pronunciarse en contra de aplicar "sanciones que amenazarían al pueblo iraní".

El responsable diplomático francés acusó de mala fe a las autoridades iraníes con su decisión de ponerse a enriquecer el uranio al 20% en sus propias centrifugadoras, en lugar de que se haga en el extranjero, como se lo había propuesto la comunidad internacional. "Enriquecer al 20%, ¿para qué?", se preguntó retóricamente Kouchner, antes de replicar que los iraníes "no saben fabricar combustible" para su central de investigación y, por tanto, la única razón para recurrir a las centrifugadoras es dotarse de la capacidad para en el futuro lograr la bomba atómica. "Enriquecer el uranio está en contra de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad" y sólo se explica como un pretexto para "ganar tiempo", concluyó.

Irán anunció oficialmente que iniciará hoy en la central de Natanz el enriquecimiento de uranio al 20%, pero al mismo tiempo asegura que interrumpirá la producción de combustible nuclear si llega a un acuerdo internacional.

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