Olmert reconoce que "la calma en Gaza es temporal y puede ser muy corta"

  • La violencia precede a la entrada en vigor de la tregua entre Israel y Hamas

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, reconoció ayer que "la calma es frágil", en referencia a la tregua acordada entre Israel y Hamas en Gaza, que entró en vigor esta madrugada.

"No nos hacemos ilusiones, la calma es temporal y puede ser muy corta", dijo Olmert en un acto público.

A escasas horas del inicio del alto el fuego, la violencia en y desde Gaza continuaba ayer a un ritmo superior al de jornadas anteriores, informaron fuentes israelíes y palestinas.

Las milicias palestinas "lanzaron ayer desde la Franja unos 30 cohetes artesanales y 10 proyectiles de mortero", dijo a Efe un portavoz del Ejército israelí. Uno de los cohetes hizo impacto en la ciudad de Sderot sin causar víctimas, aunque sí daños materiales.

Paralelamente, cinco palestinos resultaron heridos en dos ataques aéreos separados de la Fuerza Aérea israelí contra milicianos que disparaban cohetes, declaró Moaweya Hassanein, jefe de los servicios de emergencia en la banda mediterránea.

Ayer mismo, Israel confirmaba que aceptaba la propuesta de tregua con las milicias palestinas en Gaza negociada por el Gobierno egipcio y mostró su disposición a iniciar otro canal de diálogo de paz, esta vez directo, con el Líbano.

El propósito del cese de las hostilidades en Gaza es acabar con un año de enfrentamientos en ese territorio palestino y las poblaciones aledañas israelíes, mientras que las negociaciones con el Líbano girarían en torno a la devolución de las Granjas de Shebaa, bajo ocupación del Estado judío.

"Israel ha aceptado la propuesta egipcia (para la tregua en Gaza) y esperamos que esto derive en un cese total del fuego de cohetes contra las ciudades del sur israelí", dijo a Efe David Baker, de la Oficina de Prensa de Olmert. "Los ciudadanos israelíes han sufrido demasiado tiempo", añadió Baker, y confió en que "este acuerdo lleve la calma a la región".

Los términos del acuerdo exigen a las milicias palestinas la suspensión de los ataques contra poblaciones fronterizas con Gaza, mientras que Israel se compromete a frenar sus operaciones de represalia, finalizar el bloqueo impuesto a la Franja y reabrir progresivamente los puestos fronterizos de ese territorio palestino.

Un portavoz de Hamas en Gaza, Sami Abu Zuhri, advirtió ayer que la "calma será temporal y no significa necesariamente el fin de la resistencia (armada). El pueblo palestino decidirá finalmente lo que desea hacer".

Israel espera, que una vez en marcha el alto el fuego, los islamistas accedan a dejar en libertad al soldado judío Guilad Shalit, capturado en junio de 2006 por milicias palestinas de Gaza, en un eventual canje de presos.

A la confirmación de la tregua se sumó ayer el anuncio por el portavoz del primer ministro israelí, Mark Regev, de que Israel está interesado en mantener negociaciones directas y bilaterales para lograr un acuerdo de paz con el Líbano. "Israel desea la paz con el Líbano, mantenemos sendas negociaciones de paz con Siria y los palestinos y no existe una razón lógica por la que Israel y Líbano no puedan hablar", aseguró.

Regev subrayó que el Gobierno israelí está preparado para abordar "todas las cuestiones en disputa entre las partes para que estén en la mesa de negociación".

Uno de los principales escollos son las conocidas como Granjas de Shebaa, un pequeño territorio controlado por Israel. Su ocupación es uno de los argumentos utilizados en el Líbano por la milicia chií Hezbolá para continuar con su beligerancia y refutar así la exigencia de su desarme contenida en la resolución 1.559 del Consejo de Seguridad de la ONU.

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