Un Ramadán más llevadero

  • El alivio del bloqueo permite que, por primera vez en tres años, el millón y medio de los habitantes de la Franja puedan adquirir bienes que pasan por la frontera israelí

El alivio del bloqueo israelí a Gaza permitirá que, por primera vez en tres años, sus habitantes tengan acceso a una amplia gama de productos para celebrar el Ramadán, que comenzó el 10 de agosto. Sin embargo, el deterioro económico impide que muchos lleven a su mesa los deseados alimentos.

La calle de Al Bahar, en el centro de Jan Yunis, está durante estos días inusualmente repleta de hombres y mujeres que hacen las últimas compras de cara al Ramadán, mes sagrado en el que los musulmanes guardan un ayuno diario que rompen al caer la noche con grandes banquetes y comidas familiares.

Por primera vez en tres años, además de los productos que entran de contrabando desde Egipto por los túneles, el millón y medio de habitantes de Gaza podrá adquirir bienes que pasan por la frontera con Israel, sellada prácticamente a cal y canto desde junio de 2007.

El Gobierno israelí anunció en junio que permitiría la entrada de todos los bienes de consumo a excepción de aquellos susceptibles de ser utilizados con fines militares, pero el aumento del número de camiones con víveres que logran acceder a la Franja no es suficiente para que sus residentes gocen de un "Ramadán generoso" (expresión utilizada para desear un buen mes de ayuno).

"La calle está llena de clientes, pero muchos vienen sólo a mirar y no compran", se lamentó Moen Abdul Hadi, tendero de 45 años que asegura que, pese a haber grandes cantidades de alimentos, la gente no tiene suficiente dinero para comprar.

En la colorida calle, los comerciantes exhiben quesos, yogures, mermeladas y encurtidos en pequeños puestos improvisados sobre las aceras, desde los que compiten gritando los precios para atraer la atención de los compradores.

Akram Abu Shamalah, residente de Jan Yunis, se queja de que "Israel ha suavizado el bloqueo, pero no deja que entren materiales de construcción ni materias primas para la industria y la agricultura, que es lo que daría trabajo a decenas de miles de desempleados para que puedan alimentar a cientos de miles de niños".

"La mayoría de los habitantes de Gaza están en paro y viven de la ayuda humanitaria que reciben de la ONU, así que no se puede esperar que puedan comprar lo que necesitan para Ramadán. Es una situación triste y difícil", añade.

Según datos de Naciones Unidas, el desempleo en la Franja palestina alcanza al 55% de la población, y un 80% de las familias sobrevive gracias a la ayuda de las organizaciones humanitarias.

"Israel tiene que levantar completamente el bloqueo y permitir la entrada de materias primas para la industria y la construcción", afirmó Adnan Abu Hasna, portavoz de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa), quien añadió que "suavizarlo no va a mejorar la situación económica en Gaza".

La mayoría de las tiendas a lo largo y ancho de Gaza están adornadas estos días con fanus ramadán, farolillos de Ramadán, pero los continuos cortes eléctricos que sufre la Franja, en algunos lugares de hasta doce horas diarias, impiden que muchos de ellos se iluminen.

El mes de ayuno coincide este año con una intensa ola de calor en la región y con la suspensión de la actividad de la única planta eléctrica de Gaza por falta de combustible, que ha dejado a medio millón de habitantes sin suministro.

Ahmed al Kurd, ministro de Asuntos Sociales del Gobierno de en Gaza, aseguró que Israel no ha suavizado el cerco. "En realidad, no lo ha hecho, porque no permite la entrada de materias primas", básicas para la reactivación de la economía en el territorio palestino.

El ministro pidió que "la gente libre del mundo envíe más convoyes de ayuda para romper el injusto bloqueo" ya que, "aunque los mercados de Gaza se llenen, no ayuda con las altas tasas de pobreza y desempleo", añadió.

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