Ucrania se precipita a la guerra total

  • El Ejército repele el avance rebelde pero miles de civiles quedan atrapados por los combates

Las fuerzas ucranianas repelieron ayer el avance prorruso contra el estratégico nudo de comunicaciones de Debaltsevo, a la espera de que EEUU decida si les suministra armamento, mientras miles de civiles están atrapados bajo el fuego de los combates.

"A pesar de los incesantes ataques por parte de los destacamentos rebeldes, Debaltsevo sigue bajo control de las tropas ucranianas", informó ayer Andrei Lisenko, portavoz del mando militar ucraniano.

Tras semanas de imparable avance, en el que los rebeldes reconquistaron cientos de kilómetros cuadrados de territorio, según la OTAN, los milicianos se toparon con una feroz resistencia en Debaltsevo. "En las últimas 24 horas continúan los combates en la zona de Debaltsevo y las localidades aledañas, donde los guerrilleros intentan sin éxito rodear al Ejército ucraniano", agregó Lisenko.

Los milicianos informaron ayer por su parte de que se hicieron con el control de casi una veintena de pueblos en torno a esa ciudad, incluida Uglegorsk, la localidad más importante conectada por carretera con Debaltsevo.

Los rebeldes llevaban varios días estrechando el cerco en torno a la ciudad, cuya caída en manos prorrusas sería un duro revés para la moral de las tropas leales a Kiev, ya que permitiría a sus enemigos unificar ambos frentes de batalla.

En ese contexto, el líder separatista en Donetsk, Alexandr Zajarchenko, adelantó que el día 9 comenzará la movilización de voluntarios de hasta 100.000 hombres para hacer frente al Ejército.

Los peor parados fueron los habitantes de ambas localidades, donde no hay ni luz, agua, ni calefacción, por lo que ambos bandos se pusieron de acuerdo a la hora de abrir un corredor humanitario para su evacuación.

Varios miles de personas ya abandonaron la zona por carretera, donde varios civiles y activistas resultaron heridos en ataques con proyectiles al paso de los convoyes, según informaron las autoridades locales.

Además, Kiev y los separatistas autorizaron la recogida de cadáveres en Uglegorsk, localidad objeto de fuertes bombardeos.

Mientras, Kiev espera impaciente la llegada mañana a Ucrania del secretario de Estado de EEUU, John Kerry, en medio del debate sobre si Washington suministrará armamento no letal a las fuerzas ucranianas.

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