Los candidatos de Costa Rica van juntos a misa y luego acuden a las urnas

  • Los comicios presidenciales se desarrollan sin tensión y con Laura Chinchilla como favorita

Los candidatos a la presidencia de Costa Rica, donde el catolicismo sigue siendo religión oficial, acudieron juntos a misa ayer antes de votar, en una tradición de este país donde los comicios se desarrollan sin tensión ni vigilancia militar. Nueve candidatos aspiran a gobernar la democracia más antigua y estable de América Central, que posee un Estado de Bienestar desde 1948, año en que fue abolido el Ejército. En estos comicios parte como favorita la heredera política del presidente saliente Óscar Arias, Laura Chinchilla.

Casi la mayoría de los candidatos asistieron a una misa celebrada en la Catedral de San José por el arzobispo Hugo Barrantes, quien llamó a los postulantes a suceder a Arias a que "no olviden las promesas" que hicieron durante la campaña.

Chinchilla, ex vicepresidenta de Arias, se sentó en la ceremonia religiosa entre dos rivales: el populista de derecha Otto Guevara y el social cristiano Luis Fishman. Después, varios candidatos comulgaron, salvo Fishman (quien es judío) y Guevara, que es divorciado, lo que le impide recibir el sacramento.

"Queremos, y siempre lo ha hecho el costarricense, poner a Dios como fundamento de toda la vida de este país", dijo el arzobispo a los periodistas, poco antes de la misa. "Éste es un país extraordinario, cuántos países hacen de una elección una fiesta como la nuestra, pocos. Hay muchos países donde el Ejército anda por las calles controlando", agregó, al destacar que en Costa Rica no hay tensión ni violencia.

A este oficio religioso en la Catedral, que es tradicional el día de los comicios, no asistió el candidato centroizquierdista Otto Guevara, quien fue a misa antes de votar en su reducto de San Isidro del General.

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