El 60% de los diputados británicos deben devolver 1,2 millones por gastos excesivos

  • Una auditoría impulsada a raíz del escándalo que salió a la luz el verano pasado revela abusos de 390 de los 646 miembros de la Cámara de los Comunes · La esposa del escritor Ken Follet encabeza la lista

Sesis de cada diez diputados británicos cometieron irregularidades en sus notas de gastos y deberán reembolsar en total 1,12 millones de libras ( 1,28 millones de euros), según las conclusiones finales que ha presentado una auditoría independiente.

Esta auditoría realizada por un ex alto funcionario, Sir Thomas Legg, fue impulsada el pasado verano a raíz del escándalo que se desató por las revelaciones que aparecieron en la prensa británica sobre los gastos declarados indebidamente por los diputados de la Cámara de los Comunes. Al denunciar un sistema "fundamentalmente defectuoso", Sir Thomas detectó irregularidades en las declaraciones de gastos de 390 de los 646 diputados británicos en un periodo que va de 2004 a 2009, y les pidió que reembolsaran en total 1,3 millones de libras (1,48 millones de euros).

De esta suma deben deducirse 185.000 libras (211.000 euros) porque un juez decidió validar 44 de los 75 recursos presentados por algunos diputados contra las conclusiones de esta auditoría.

Al hacer público su informe, Legg denunció "reglas vagas", una "falta de transparencia" y "la cultura de la deferencia" de los funcionarios encargados de estudiar las demandas de reembolso de gastos de los parlamentarios. Legg señaló que el sistema es "profundamente defectuoso" y recomendó que los parlamentarios devuelvan determinadas dietas para aminorar la indignación generalizada.

La auditoría podría poner a los diputados en dificultades ante su electorado, a sólo meses de las elecciones generales.

Algunos de ellos están siendo investigados por la Policía, y la Fiscalía señaló que hoy anunciaría eventuales acciones judiciales.

El verano pasado, una veintena de diputados, entre ellos varios miembros del Gobierno, se vieron forzados a dimitir, provocando una nueva erosión de la popularidad del primer ministro Gordon Brown, que replicó encargando la auditoría.

La suma más importante es la que debe reembolsar la diputada laborista Barbara Follett, esposa del exitoso escritor Ken Follett, que debe devolver 42.458 libras (48.586 euros), aunque ya ha pagado tres cuartas partes.

El portavoz conservador para asuntos de Defensa, Liam Fox, probable futuro ministro si su partido gana las elecciones como auguran los sondeos, también figura en el grupo de cabeza. Pero también ha devuelto ya las 24.878 libras (28.469 euros) que le reclamaban.

Varios parlamentarios habían expresado su descontento por esta auditoría, alegando que siempre actuaron en el respeto de la ley.

El Daily Telegraph reveló en mayo y junio pasados los detalles de las notas de gastos de numerosos diputados, algunos de los cuales se hicieron pagar alquileres de películas pornográficas, una casa flotante para patos o incluso préstamos inmobiliarios inexistentes. También se descubrieron pagos de alquileres a familiares, arreglos de jardines particulares, que amueblaron sus domicilios, que pagaron hipotecas de sus primeras viviendas, mantenimiento de pistas de tenis y piscinas y hasta compras de pañales. El escándalo provocó una gran conmoción entre los británicos, obligados a apretarse el cinturón por culpa de la crisis.

Legg advirtió ayer que el escándalo ha perjudicado la confianza de la población en el Parlamento, una situación que -insistió- llevará un tiempo recuperar.

Pero destacó el "lado positivo" del problema, ya que destacó que las instituciones, e incluso la prensa, han reaccionado y han demostrado que, cuando "las cosas van mal", "tenemos la voluntad y los medios para arreglar las cosas".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios