Un ministro italiano defiende que los médicos delaten a los indocumentados

  • La medida, incluida en un proyecto de ley sobre seguridad, tiene que ser aprobada ahora por la Cámara de los diputados para que entre en vigor

Comentarios 2

El ministro italiano de Interior y exponente de la ultraderechista Liga Norte, Roberto Maroni, defendió hoy la medida que permitirá a los médicos y enfermeros denunciar a los inmigrantes indocumentados a quienes asistan. 

En una entrevista radiofónica en la RAI, Maroni añadió que lo que era una "aberración" es que se sancionase a los médicos que denunciaban a los inmigrantes ilegales. 

El pasado 5 febrero, el Senado italiano aprobó una enmienda que propuso el partido Liga Norte -que pertenece a la coalición gubernamental- que cancelaba una anterior en la que se prohibía a los médicos delatar a los indocumentados a los que habían asistido. 

La medida, incluida en un proyecto de ley sobre seguridad, tiene que ser aprobada ahora por la Cámara de los diputados para que entre en vigor. 

"No hemos introducido alguna obligación de denuncia por parte de los médicos, hemos simplemente eliminado la prohibición de denunciar", aclaró el titular de Interior. 

Maroni añadió que "lo que no es justo es castigar al médico que, por ejemplo, quiere denunciar a la Policía a un clandestino que ha resultado herido en el intento de violar a una chica". 

Añadió que en todos los países de Europa los médicos tienen la posibilidad de denunciar a los inmigrantes ilegales y en países como Alemania existe incluso la obligación de hacerlo. 

Los médicos italianos continúan sus protestas ante esta medida al explicar que esto violaría el secreto profesional impuesto a su profesión. 

Asimismo, asociaciones humanitarias y organizaciones como Médicos sin Fronteras advierten que esta norma producirá que muchos inmigrantes no acudan a los centros médicos ante el temor de ser denunciados, con el riesgo de que se difundan epidemias. 

En el hospital CTO de Roma, algunos médicos llevan en sus batas una pegatina roja con la frase "No soy un espía" para que los inmigrantes ilegales que necesitan asistencia puedan acudir a ellos sin temor de ser denunciados a las autoridades. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios