La oposición rusa anuncia a Putin que le espera una ola de protestas

  • Los líderes de los partidos anti Kremlin aseguran que los ciudadanos han perdido la apatía y el miedo a expresar su hartazgo · Consideran insuficiente la oferta de diálogo lanzada por el primer ministro

Rusia vivirá una nueva ola de protestas en 2012, tanto antes como después de las elecciones presidenciales de marzo a las que se presentará el primer ministro, Vladimir Putin, según los principales grupos opositores. "Los rusos ya están hartos de que les engañen y que les roben. Muchos están dispuestos a salir a las calles para influir en la situación política", aseguró Sergei Mitrojin, líder del partido liberal Yabloko.

Mitrojin descartó que las largas fiestas de Año Nuevo que se prolongarán por espacio de diez días vayan a apaciguar los ánimos de protesta de los rusos.

"Las fiestas son sólo un punto y seguido. La sociedad civil en Rusia ha resucitado. Se trata de gente joven y de mediana edad que utiliza con asiduidad internet. Son ciudadanos activos, políticamente hablando", apuntó.

Según los sondeos, un 78 % de los rusos aprueba la participación en manifestaciones pacíficas para expresar el descontento con el Gobierno, una cifra impensable hace sólo unos meses.

"Fue sorprendente que gente que hace un año se mantenía al margen de la política y pasaba su tiempo en bares y discotecas decidiera participar activamente en política, sea en debates en las redes sociales o incluso como observadores en las elecciones", reconoció el sociólogo Valeri Fiodorov.

La mayoría de los participantes en las multitudinarias manifestaciones de las últimas semanas contra el fraude oficialista en las elecciones legislativas del 4 de diciembre han expresado su intención de volver a protestar este año.

"Estoy seguro de que en marzo, tras las elecciones presidenciales, cuando nuestros observadores denuncien miles de falsificaciones, saldrán a la calle millones de personas", apuntó Vladimir Rizhkov, ex vicepresidente de la Duma (Cámara de Diputados) y uno de los organizadores de las protestas.

La oposición exige la anulación de los resultados de las legislativas, la celebración de nuevos comicios en 2012, el registro de todos los partidos, la liberación de los presos políticos y la destitución del presidente de la Comisión Electoral Central.

Putin ya ha respondido que la revisión de los resultados electorales está fuera de lugar y que la única vía que le queda a la oposición son los tribunales, aunque se ha mostrado dispuesto al diálogo.

"Debe haber diálogo, pero pensaré en qué forma. Nosotros no hemos estado nunca en contra del diálogo con la oposición, siempre hemos estado a favor. ¿Con quién hay que hablar? Deben crear una plataforma común para que se entienda qué es lo que quieren", señaló.

Al respecto, Mitrojin calificó de "inadecuada" la respuesta de Putin a las demandas puestas sobre la mesa por la oposición, que protagonizó el 10 y el 24 de diciembre las mayores manifestaciones desde la caída de la Unión Soviética (1991). "Por ahora, Putin no parece que esté dispuesto a escucharnos. Yo propongo como formato de diálogo entre poder y oposición una mesa redonda en la que estén presentes todos los partidos políticos", dijo a Efe.

El político liberal opinó que las elecciones presidenciales, para las que ya han sido registrados cuatro candidatos, pueden ser un punto y aparte en la historia política de Rusia.

"Nadie duda de que volverá a haber falsificaciones, aunque serán menores que en las parlamentarias. En todo caso, si el fraude es masivo, la oposición no reconocerá como legítimos los resultados", apuntó.

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