La oposición siria pone condiciones para ir a la cumbre de paz de Ginebra

  • Quiere excluir a Al Asad de cualquier escenario futuro y pide asistencia para las ciudades asediadas

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La Coalición Nacional Siria (CNFROS), que agrupa a la mayor parte de la oposición al régimen de Damasco, anunció ayer que está dispuesta a acudir a la conferencia de paz conocida como Ginebra II siempre que se garantice la ausencia de Bachar al Asad en el presente y el futuro político de Siria. La Coalición tomó esta decisión al concluir la reunión que celebraba desde el sábado en Estambul, según anunció en un comunicado.

La CNFROS "está dispuesta a participar en la cumbre sobre la base de una transferencia de poder completa a un Gobierno de transición que cuente con todas las competencias, incluida la militar y la de seguridad", reza la nota.

Además, pone como condición que "ni Asad ni sus asistentes, que tienen las manos manchadas de sangre siria, desempeñen ningún papel en la fase transitoria ni en el futuro de Siria". Finalmente, la Coalición exige que, antes de firmarse ningún acuerdo en la futura conferencia, "se debe garantizar la llegada de convoyes de ayuda humanitaria de la Cruz Roja, la Media Luna Roja y cualquier otra organización a las regiones sirias bajo asedio, para rescatar a sus habitantes, especialmente a mujeres y niños".

La decisión coincide a grandes rasgos con las ideas adelantadas en los últimos días por los portavoces de la CNFROS y por su presidente, Ahmed Yarba, quien ya había avisado de que acudir a Ginebra II en la situación actual haría perder a la población siria toda confianza en estas siglas.

El domingo, la Coalición adelantó que no aceptaría la presencia de Irán en la conferencia si este país no retira antes sus milicias de Siria, una condición a la que su comunicado de ayer no hace referencia alguna.

La cita de Ginebra, que estaba prevista para noviembre, ha sido pospuesta sin fijar fecha para dar tiempo a más contactos y para que la oposición pueda mandar una delegación representativa.

Mientras algunos grupos rebeldes islamistas rechazan el encuentro, el régimen sirio confirmó su asistencia, pero no acepta condiciones previas ni la salida del poder de Al Asad.

Entretanto, la guerra civil sigue su curso. Al menos once personas murieron ayer, entre ellas cinco menores de edad, en un atentado suicida perpetrado en la localidad siria de Kubani, en la provincia septentrional de Alepo, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La organización, con sede en Londres y con una amplia red de activistas sobre el terreno, precisó que un terrorista suicida detonó un coche bomba cerca de una sede de la Media Luna Roja Kurda en esta localidad. Según el Observatorio, el ataque se registró a la hora de la salida de los estudiantes de los colegios.

En paralelo, la aviación militar bombardeó el área de Tariq al Bab, en la ciudad de Alepo, y el aeropuerto militar de Kueires, en la misma provincia, sin que se sepa si hay víctimas. Estos sucesos coincidieron con la muerte de otras nueve personas, entre ellas niños, por el lanzamiento de proyectiles de mortero contra barrios de mayoría cristiana de Damasco. Fuentes oficiales y testigos presenciales explicaron que uno de los obuses cayó sobre la escuela de San Juan, en el barrio de Bab Toma, donde al menos cinco estudiantes perecieron y otras 27 personas resultaron heridas.

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