El peor error de Israel

  • En 2005, el antiguo primer ministro de Israel Ariel Sharon aprobó el plan de retirada unilateral de sus tropas y de 8.800 colonos judíos de la Franja de Gaza

Israel mira a la Franja de Gaza con la aprehensión, el miedo y la desconfianza que en 2005 dejó una de las decisiones más audaces jamás tomada por uno de sus gobiernos: la retirada unilateral de Gaza, todavía recordada por la opinión pública como un "error" que se enquista en su historia y una "lección" que ha marcado el paso de las posteriores negociaciones de paz.

A 60 kilómetros al sur de la cosmopolita Tel Aviv, la angosta Franja de Gaza vive gobernada por Hamas, a quien Israel considera una organización terrorista y acusa de tráfico de armas con Egipto, y de quien recibe cohetes de fabricación casera.

La organización integrista palestina es y será además un interlocutor nulo en el diálogo de paz mientras siga negándose a reconocer el derecho a existir del Estado judío.

El escenario que describen la prensa y los israelíes cuando hablan de Gaza estaba fuera de todos los esquemas del antiguo primer ministro Ariel Sharon, cuando el 15 de agosto de 2005 puso en marcha su plan, la retirada unilateral de sus tropas y de los cerca de 8.800 colonos judíos que durante 38 años habían ocupado la Franja.

Los riesgos de una decisión como ésta y la impopularidad de arrancar de raíz a 1.800 familias judías distribuidas en 21 asentamientos a lo largo de Gaza trataba de ser compensada con mensajes desde el Gobierno que insistían en el interés de Israel y el beneficio del pueblo palestino de un proyecto como éste.

Mientras los analistas coinciden en que la decisión era "necesaria" a nivel político, los afectados, muchos de los cuales viven todavía en caravanas, se quejan de la "tragedia" que fue a nivel humano.

"Estoy convencido de que salir de Gaza fue un paso positivo. Sin embargo nuestra seguridad se ha visto limitada desde entonces", afirma el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad judía, Yaakov Bar-Siman Tov.

"La retirada en sí misma era una buena idea. El gran error fue no coordinarla con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Mahmud Abbas", añade el profesor de Estudios sobre Oriente Próximo, Eli Podeh, quien explicó que "el resultado de este error fue una victoria de Hamas que Israel pagó entonces y sigue pagando hoy".

"Creo que Israel perdió una oportunidad histórica", agrega Bar-Siman Tov, tratando de imaginar el escenario en que Israel podría haber evitado la llegada de Hamas al poder.

"Nuestros políticos han recibido su castigo, ahora tienen que lidiar con los terroristas", asegura Rachel, evacuada de Gaza en 2005 y a la espera, a sus 70 años, de un permiso para construir su futura casa.

Tras sacar a su último soldado en Gaza el 12 de septiembre de 2005, Israel se preservó, según el plan de Sharon, el derecho de controlar las fronteras de Gaza, su espacio naval y el aéreo y la posibilidad de llevar a cabo incursiones si fuese necesario. Cláusulas que ha utilizado sin piedad tratando de estrechar el cerco a Hamas.

El bloqueo económico, las restricciones al movimiento de personas y la devastadora invasión de tres semanas que se cobró 1.400 vidas palestinas y 13 israelíes entre diciembre de 2008 y enero de 2009, han marcado la vida en la Franja estos cinco años.

Vistos los resultados hasta el momento, el futuro despierta muchos interrogantes sobre lo que cabe esperar dentro de la Franja de Gaza y cómo negociará Israel una solución de paz basada en dos Estados.

¿La solución para Gaza? La última propuesta del ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, de abandonar la Franja, dejar el control de las fronteras en manos de la comunidad internacional y abastecer con infraestructuras de agua y electricidad a sus habitantes ha suscitado reacciones dentro y fuera de Israel.

"A mí me gustaría ver este plan en marcha", concluyó el profesor Bar-Siman Tov.

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