El presidente ruso acusa a Georgia de "provocaciones inadmisibles" en Abjasia

  • Medvedev protesta por la detención de soldados rusos en la región separatista que Tiflis considera que Moscú pretende anexionarse

La tensión subió de nuevo el miércoles entre Rusia y Georgia, con respecto a la región separatista pro-rusa de Abjasia, cuando el presidente ruso, Dimitri Medvedev, acusó a Tiflis de "provocaciones inadmisibles" contra las fuerzas rusas encargadas del mantenimiento de la paz.

Medvedev calificó la detención por los georgianos de cuatro soldados rusos en Abjasia de "una provocación inadmisible", en una conversación telefónica con su homólogo georgiano Mijail Saakashvili. "Medvedev dijo que las provocaciones contra los militares rusos encargados del mantenimiento de la paz, que cumplen su misión por mandato internacional, son inadmisibles", declaró el servicio de prensa de la presidencia rusa en un comunicado.

Cuatro soldados rusos fueron detenidos el martes en la región de Zugdidi (noreste de Georgia) cerca de la región separatista georgiana de Abjasia, en posesión de 20 misiles antitanques. Los soldados fueron liberados, pero Georgia conservó las armas incautadas con el fin de llevar a cabo una investigación, afirmó a la AFP el portavoz del ministerio georgiano del Interior, Chota Utiachvili. Rusia las reclamó este miércoles.

"Mijail Saakashvili ha prometido aclarar este hecho", añadió el Kremlin. "Los dos jefes de Estado expresaron su convicción de que era indispensable mantener el contacto con el objetivo de solucionar los problemas existentes y desarrollar las relaciones bilaterales", concluye el comunicado.

Por otro lado, dos explosiones de escasa potencia se produjeron en una vía férrea en las afueras de Sujumi, la capital abjasia, sin causar víctimas, según un responsable ferroviario abjasio, Guram Gubaz, citado por la agencia Ria Novosti.

Las relaciones ruso-georgianas se han vuelto sumamente tensas en los últimos meses, sobre todo tras la decisión de Moscú, anunciada en abril, de reforzar sus lazos con las regiones separatistas georgianas de Abjasia y de Osetia del Sur. En mayo, Rusia aumentó en varios centenares de hombres su presencia militar en Abjasia, donde unos 2.000 soldados se encontraban ya desplegados en el marco de un acuerdo de cese el fuego firmado en los años 1990.

Georgia acusa a Moscú de querer anexar esas regiones. Rusia afirma de su lado que Tiflis quiere retormar esos territorios a la fuerza. El proyecto de Georgia de entrar en la OTAN, como telón de fondo, ha minado las relaciones bilaterales. Tiflis cuenta con los occidentales y con la Unión Europea para llevar a Moscú a mostrarse más conciliador sobre Abjasia, declaró el miércoles la jefe de la diplomacia georgiana Ekaterin Tkechelachvili.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios