Los primeros resultados dan la victoria al prorruso Yanukovich en Ucrania

  • La candidata liberal Timoshenko se niega a aceptar la derrota ante lo apretado de los datos conocidos

El opositor prorruso Viktor Yanukovich se imponía en la elección presidencial de ayer en Ucrania, según los primeros sondeos a boca de urna, una victoria impugnada por el campo adversario que denunció "fraudes masivos". Yanukovich aventaja con entre tres y cinco puntos porcentuales a la primera ministra Yulia Timoshenko, en la segunda vuelta de los comicios.

Yanukovich obtuvo un 49,8% de los sufragios contra el 45,2% de su rival, según el instituto GfK Ukraine.

Según otros dos sondeos, el candidato prorruso se impone con 48,7% de los votos frente al 45,5% de la primera ministra. Los sondeos dieron respectivamente un 5 y un 5,5% de votos para la opción "contra todos", prevista por la ley electoral.

En una primera reacción del campo de Yulia Timoshenko, su brazo derecho, Alexandre Turchinov, afirmó que aún es muy pronto para declarar un vencedor y denunció "fraudes masivos".

Si su victoria se confirma, Viktor Yanukovich, de 59 años, que había sido barrido por la Revolución Naranja en 2004 bajo acusaciones de fraudes electorales, se tomará un espectacular desquite sobre sus adversarios del pasado.

El nuevo presidente de esta ex república soviética de 46 millones de habitantes sucederá a Viktor Yuschenko, héroe de la Revolución Naranja, eliminado el 17 de enero en la primera vuelta tras un primer mandato de cinco años marcado por las crisis políticas a repetición.

Para unir al electorado naranja, desgarrado por la pugna incesante con Viktor Yuschenko, la primera ministra Yulia Timoshenko jugó a fondo con la fibra nacionalista y proeuropea.

"Yo voté por una nueva Ucrania, por una Ucrania bella, europea, donde la gente pueda vivir feliz", declaró Timoshenko al depositar su voto en la urna en Dnipropetrovsk , su ciudad natal.

Yanukovich, que prometió "el fin de la época naranja" durante la campaña, aseguró de su lado que había votado "por los buenos cambios, por la estabilidad, y por una Ucrania fuerte".

El presidente saliente, que se ha convertido en un enemigo jurado de Yulia Timoshenko, fue feroz con los dos candidatos: "Pienso que Ucrania tendrá vergüenza de su decisión", dijo.

Durante la campaña, Yanukovich y Timoshenko se acusaron mutuamente de preparar fraudes, dejando temer largas batallas ante los tribunales si se confirma una diferencia de votos demasiado ajustada.

La primer ministra esgrimió inclusive la amenaza de una nueva Revolución Naranja en caso de fraudes. El campo pro-Yanukovich solicitó por su lado una autorización para una manifestación de 50.000 personas hoy por la mañana ante la Comisión Electoral Central en Kiev, anunció el ministerio del Interior.

En ese contexto, las conclusiones de los observadores de la Organización de la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y del Consejo de Europa sobre el desarrollo de la votación son muy esperadas.

El ganador tendrá que enderezar cuanto antes una situación económica desastrosa y deberá convencer al FMI, que a finales de 2009 suspendió la concesión de créditos vitales para el país, de desbloquear un nuevo tramo de 2.000 millones de dólares.

Sus detractores dicen de Yanukovich tiene posiciones demasiado cercanas a Rusia, poca educación y un pasado manchado por tres años en prisión. Por su parte, Timoshenko, de 49 años, considerada imprevisible y populista, suscita preocupación incluso en sus propias filas.

Tanto uno como otro prometen mejorar las relaciones con Moscú, muy tensas en los últimos años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios