El segundo nacimiento de Sigifredo

  • El último rehén liberado por las FARC, que salvó su vida al estar 'castigado', confirma que la guerrilla asesinó a sus 11 compañeros de cautiverio al creerse atacada por una patrulla del Ejército

La sensación que tuvo el político colombiano Sigifredo López al retornar a su hogar, tras permanecer seis años como rehén de la guerrilla de las FARC, seguramente ha sido la de que ha nacido por segunda vez tras la muerte de todos sus compañeros con los que fue secuestrado.

López, de 45 años, perdió la libertad el 11 de abril de 2002 en una de las incursiones más espectaculares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que representó un duro golpe para los organismos de seguridad.

Varios miembros de las FARC se disfrazaron de militares y entraron en Cali en la sede de la Asamblea Legislativa regional del departamento de Valle de Cauca pidiendo a gritos una evacuación del lugar ante la alarma de que una bomba iba a explotar.

Doce de los diputados fueron conducidos a un autobús que los esperaba afuera para "rescatarlos", que partió veloz hacia un sector montañoso. Una vez en marcha, los supuestos militares revelaron su identidad y les dijeron que desde ese momento eran rehenes, lo que quedó documentado en un vídeo grabado por los mismos guerrilleros.

Las FARC anunciaron el 28 de junio de 2007 que 11 de los diputados habían muerto 10 días antes en un enfrentamiento con "un grupo militar no identificado" y que el único que se había salvado era López, quien estaba en otro lugar.

Estudios forenses establecieron que varios de los políticos presentaban disparos a corta distancia con proyectiles que utilizan las FARC y no el Ejército. La versión oficial indica que los rebeldes que los tenían en cautiverio se enfrentaron por error con otra columna guerrillera.

Un ex rebelde lanzó un manto de dudas sobre López al afirmar que el secuestro en la Asamblea de Valle del Cauca se facilitó porque éste colaboró con las FARC, lo cual fue calificado por la familia del ex diputado como una "infamia". Una mujer que desertó del grupo dijo posteriormente que el político no tuvo nada que ver.

Desde entonces circulaban versiones de que López no estaba con sus compañeros porque sufría una enfermedad. Otras especulaciones apuntaban a que estaba castigado y por eso fue aislado en otro campamento.

Miles de preguntas surgieron en el país sobre lo ocurrido y López, en su primera rueda de prensa en la libertad, confirmó la conclusión de las autoridades colombianas: fue un combate entre facciones de las FARC.

López relató que cuatro días antes de eso fue encadenado y aislado por un jefe guerrillero porque estaba hablando en un tono de voz alto con uno de los diputados.

El rebelde le dijo una grosería y López le replicó que le hablara de forma decente o que mejor no le hablara, lo que desencadenó aún más la ira de éste. La consecuencia fue un aislamiento en una zona relativamente próxima al campamento, del cual fue separado por la espesa vegetación de la selva.

Según López, un guerrillero le dijo que miembros de otro frente de las FARC entraron al área y, en medio de la confusión, sus compañeros fueron ejecutados por la orden que tienen de matar a los secuestrados para no permitir un rescate del Ejército.

Tras escuchar los combates y ser trasladado a otro sitio, López pensó que sus compañeros estaban a salvo en una zona diferente, pero se enteró de la noticia por la radio el 28 de junio de 2007. "No lo podía creer (...) fue la depresión más grande", comentó.

"Los mataron por paranoia, por física cobardía. Es un crimen de guerra porque allá también existe el principio de la obediencia debida (...) Me salvé y estoy vivo porque Dios es muy grande", dijo. Las autoridades de Cali construyeron hace algunos meses un parque para recordar a los diputados con 11 árboles. Al lado de éstos se puso una antorcha en homenaje a López, quien seguramente visitará el lugar en una de sus primeras actividades en libertad.

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